Vraem: Doble golpe de inundaciones expone fallas en la respuesta estatal

Dos desbordes del río Sanquirhuato en Ayna, Ayacucho, en un solo mes, revelan una gestión de emergencia reactiva e insuficiente frente a la recurrencia de desastres.
El distrito de Ayna, en el Vraem ayacuchano, ha sido golpeado dos veces en menos de un mes por el desborde del río Sanquirhuato, los días 6 y 28 de marzo. Esta recurrencia de la emergencia, que los afectados califican de “igual de grave” y “caótica”, pone en tela de juicio la capacidad de las autoridades para prevenir y mitigar eficazmente los desastres naturales, y levanta serios interrogantes sobre la prontitud y pertinencia de la ayuda estatal.
Un ciclo de desastres sin solución de fondo
Las intensas lluvias en el sector San Francisco provocaron que el caudal del río Sanquirhuato se desbordara por primera vez el 6 de marzo. Mientras las autoridades, incluyendo el Gobierno Regional de Ayacucho y la municipalidad distrital de Ayna, afirmaban estar “mitigando los efectos” de esta destrucción, el río volvió a salirse de su cauce el 28 de marzo, con consecuencias tan severas como las anteriores. Este patrón repetitivo genera una pregunta ineludible: ¿Qué acciones concretas se implementaron entre una emergencia y otra para evitar un segundo colapso de la misma magnitud? La población, que “temía lo peor”, se encontró nuevamente con calles invadidas por lodo y agua, evidenciando que las intervenciones no fueron suficientes para garantizar su seguridad a largo plazo.
¿Respuesta tardía o ineficaz?
Pese a los comunicados de la municipalidad de Ayna San Francisco exhortando a los vecinos a no retornar a sus hogares por el riesgo latente, la realidad de los damnificados parece ser otra. Testimonios como el de Lorena, quien relata que “mi casa sigue con agua y allá nadie puede vivir, nos enfermamos”, ponen en evidencia la falta de alternativas seguras y dignas para los desplazados. Además, su crudo recuerdo de que “los primeros días, luego del 6 de marzo ‘no trajeron ni agua’” contrasta fuertemente con la descripción oficial de un despliegue rápido y coordinado. ¿Cuándo exactamente llegaron los equipos y la ayuda humanitaria prometida? La ironía de Lorena, al afirmar que ahora les “sobra” agua, subraya una descoordinación y una respuesta que, para los afectados, llegó tarde o fue insuficiente en sus momentos más críticos.
La tecnología frente a la cruda realidad
El Sector Defensa, a través del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, informó sobre el despliegue de equipos especializados, unidades móviles y “tecnología de última generación (dron)” para asistir a las familias y evaluar daños. La Brigada de Intervención Rápida para Desastres del Batallón de Comandos N.° 116 realizó vuelos de reconocimiento e identificó áreas severamente afectadas. Sin embargo, la persistencia de viviendas inundadas y la situación de vulnerabilidad de familias como la de Lorena, con un niño con discapacidad, obligada a vivir en un cuarto improvisado, nos obliga a cuestionar la efectividad real de esta evaluación. ¿De qué sirve la “tecnología de última generación” si la respuesta en el terreno no logra atender las necesidades básicas y urgentes de los damnificados de manera oportuna? La remoción de escombros y lodo, realizada por 35 efectivos, es crucial, pero ¿es esta la respuesta integral que una zona golpeada dos veces en un mes necesita?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué medidas preventivas o de mitigación específicas se implementaron por parte del Gobierno Regional de Ayacucho y la municipalidad de Ayna entre el 6 y el 28 de marzo para evitar la segunda inundación “igual de grave”?
- ¿Existe un censo actualizado de damnificados y un plan de reubicación o albergues temporales seguros y equipados para las familias que, como Lorena, no pueden retornar a sus viviendas?
- ¿Cuál es el cronograma de entrega de ayuda humanitaria (alimentos, agua potable, kits de higiene) y atención médica, especialmente para poblaciones vulnerables, tras cada evento de desborde?
- Más allá de la remoción de escombros, ¿qué estrategias a mediano y largo plazo se contemplan para la gestión del río Sanquirhuato y la prevención de futuros desbordes en el distrito de Ayna?

