Burocracia y desidia ponen en riesgo el licenciamiento del pedagógico Marcos Durán Martel

Con los fondos disponibles pero las manos atadas, la institución enfrenta un retroceso histórico ante la negativa del Gobierno Regional de Huánuco para ejecutar obras básicas.
La Escuela Superior Pedagógica Marcos Durán Martel se encuentra en una situación tan crítica como absurda: cuenta con el presupuesto necesario, pero la rigidez administrativa y la aparente indiferencia de las autoridades regionales amenazan con arrebatarle su estatus académico. Según denunció el director de la institución, Elmer Serna Román, el incumplimiento de la Condición Básica de Calidad (CBC) N° IV, referida a la seguridad del local, ha puesto en riesgo la renovación de un licenciamiento que vence el 13 de enero de 2026. El obstáculo no es la falta de recursos, sino la incapacidad de gestión externa para ejecutar la construcción de un cerco perimétrico indispensable para cumplir las normas del Ministerio de Educación.
El muro de la incapacidad administrativa
A pesar de que el equipo técnico inició el proceso de renovación el año pasado para adaptarse a las siete condiciones de calidad exigidas desde 2022, el proyecto del cerco perimétrico se ha convertido en un cuello de botella insalvable. La institución dispone de más de 600 mil soles provenientes de Recursos Directamente Recaudados; sin embargo, al no ser Unidad Ejecutora, la ley le impide gastar más de 8 UIT (44 mil soles). Esta limitación legal obliga a la escuela a depender de terceros para ejecutar su propio dinero, una ironía burocrática que hoy pone en vilo el futuro de cientos de estudiantes huanuqueños.
Un portazo desde el Gobierno Regional
Lo más alarmante del caso es la falta de respaldo político y técnico. Serna Román reveló que tanto la Dirección Regional de Educación como el propio Gobierno Regional de Huánuco han rechazado asumir la ejecución de la obra, a pesar de las solicitudes formales para transferir los fondos. ¿Cómo se explica que las entidades llamadas a velar por la educación en la región le den la espalda a una institución emblemática en un trámite de ejecución presupuestal? Esta negativa deja al pedagógico en la orfandad administrativa frente a un Ministerio de Educación que ya advirtió que el requisito es de cumplimiento obligatorio.
El abismo de perder el grado de Escuela
De no concretarse la obra antes de que culmine el plazo solicitado de seis meses —fijado para septiembre—, el retroceso institucional sería devastador. Perder el licenciamiento actual significaría que el Marcos Durán Martel dejaría de ser Escuela para retornar a la condición de instituto, perdiendo la facultad de otorgar el grado de bachiller y la potestad de convocar a nuevos exámenes de admisión. No se trata solo de un muro de concreto, sino de la degradación de la calidad educativa en Huánuco por una gestión que parece no priorizar la formación docente.
Lo que falta aclarar
- ¿Bajo qué argumentos técnicos o legales la Dirección Regional de Educación y el Gobierno Regional de Huánuco se negaron a ejecutar una obra que ya cuenta con financiamiento propio?
- ¿Por qué el Ministerio de Educación mantiene una exigencia de infraestructura rígida sin ofrecer alternativas de acompañamiento ante el bloqueo administrativo de las unidades ejecutoras?
- ¿Cuál es la hoja de ruta exacta del gobernador regional para evitar que Huánuco pierda una de sus principales instituciones pedagógicas por un trámite de 600 mil soles?
