Huánuco: ¿Pacto Ético político o solo una foto de buenas intenciones?

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Veintiséis organizaciones políticas firmaron un Pacto Ético Electoral en Huánuco, pero la ausencia de actores clave y la naturaleza voluntaria del acuerdo plantean serias interrogantes sobre su impacto real de cara a las Elecciones Generales 2026.

El pasado viernes 30 de enero, en Huánuco, se llevó a cabo la suscripción del Pacto Ético Electoral para las Elecciones Generales 2026, un evento que congregó a 26 representantes de organizaciones políticas. Presidido por el Pleno del Jurado Electoral Especial (JEE) de Huánuco, bajo la dirección del Dr. Elmer Richard Ninaquispe Chávez, este pacto, impulsado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) desde 2005, busca fortalecer la transparencia y el respeto democrático. Sin embargo, más allá de la formalidad, la adhesión parcial y la naturaleza de los compromisos invitan a un análisis crítico sobre su verdadera efectividad.

Ausencias que interpelan la ética

La cita no fue unánime. Si bien 26 organizaciones firmaron el documento, la ausencia de varios partidos, incluyendo figuras prominentes como Renovación Popular, generó cuestionamientos. Joel Cruz Gutiérrez, candidato a diputado por Renovación Popular, no solo se abstuvo de participar, sino que, según el texto fuente, restó importancia al acto en redes sociales, afirmando que «la ética no se firma, se vive». Esta declaración adquiere un tono irónico si se considera que el JEE Huánuco le ha abierto un proceso sancionador por el uso de motivos religiosos en su panel fotográfico, una práctica que precisamente contraviene principios de neutralidad electoral. La ausencia de otros partidos como Fe en el Perú, SICREO, Patriótico del Perú, Salvemos al Perú, PTPE Perú, Primero Perú y FREPAP, aunque con la posibilidad de adherirse posteriormente, debilita el alcance universal que un pacto ético debería aspirar a tener.

Compromisos ambiciosos, ¿mecanismos nulos?

El documento suscrito detalla una serie de compromisos notables: campañas basadas en el respeto mutuo, debate de propuestas programáticas, rechazo a agravios personales y violencia política, transparencia en el financiamiento electoral, uso responsable de medios, difusión de planes de gobierno y garantía de participación informada y sin violencia. El JNE, a través de la Dirección Nacional de Educación, Participación y Formación Cívica Electoral, incluso incorpora lineamientos sobre el uso responsable de redes sociales para prevenir la desinformación, agravios, bulos y «ultra falsificaciones». La pregunta central es: ¿cómo se piensa hacer cumplir esta ambiciosa lista de principios si el pacto es de naturaleza voluntaria y no se detallan mecanismos coercitivos o sancionadores claros más allá de la voluntad de las partes?

Un llamado temprano, ¿una promesa tardía?

La firma de este pacto en enero para las Elecciones Generales de 2026 se presenta como una iniciativa preventiva. Sin embargo, la historia electoral peruana está plagada de acuerdos de buena voluntad que se desvanecen en el fragor de la contienda. Un compromiso ético firmado con tanta antelación, ¿podrá resistir la polarización y la agresividad que caracterizan las campañas electorales en el país? La distancia temporal entre la firma y el momento álgido de la campaña plantea si estos principios se mantendrán vigentes y serán recordados por los propios firmantes cuando la presión electoral se intensifique.

Lo que falta aclarar

  • ¿Qué mecanismos concretos implementará el Jurado Electoral Especial de Huánuco para monitorear el cumplimiento de los compromisos de las 26 organizaciones firmantes, más allá de su carácter voluntario?
  • Ante la declaración de Renovación Popular de que «la ética no se firma, se vive», y considerando el proceso sancionador abierto por el JEE Huánuco en su contra, ¿cómo garantiza el JNE que el Pacto Ético no sea percibido como un mero formalismo por quienes deciden no adherirse?
  • ¿Cuáles son las sanciones específicas o las consecuencias prácticas que enfrentarán las organizaciones políticas que, habiendo firmado el Pacto Ético, incurran en prácticas de desinformación, agravios o violencia política en redes sociales o medios tradicionales?
  • Considerando que el pacto se suscribe con tanta antelación a las Elecciones 2026, ¿cómo se asegura su vigencia y la adhesión de posibles nuevas candidaturas o movimientos que surjan en los próximos meses?

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