Hospital Hermilio Valdizán: Siete meses de silencio tras un parto en el inodoro

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La Fiscalía mantiene en pausa la investigación por presunto homicidio culposo, mientras surgen graves contradicciones sobre la atención a una paciente de alto riesgo.

La justicia en Huánuco parece avanzar a un ritmo que colisiona con la urgencia de las víctimas. Pese a que el 21 de octubre de 2025 la fiscal Rocío Caballero Villarreal, del tercer despacho de la Cuarta Fiscalía Penal Corporativa, ordenó diligencias preliminares por 60 días, han transcurrido más de siete meses sin resultados concretos. El caso, que involucra presuntas lesiones y homicidio culposo por inobservancia de reglas profesionales en el Hospital Regional Hermilio Valdizán, expone no solo una aparente precariedad médica, sino una preocupante parsimonia fiscal en el esclarecimiento de la muerte de un recién nacido.

Cronología de una desatención advertida

Según la denuncia, la paciente GSS ingresó al área de gineco-obstetricia el 4 de octubre de 2025 tras un sangrado en su embarazo por fertilización in vitro. Pese a ser calificada como un caso de alto riesgo por preeclampsia e hipertiroidismo, la vigilancia habría sido inexistente. El 6 de octubre, tras horas de intensos dolores, una orden médica de medicación emitida a las 16:00 horas fue ignorada hasta casi tres horas después, coincidiendo con el cambio de turno. ¿Cómo se explica que en un nosocomio regional se postergue la administración de fármacos críticos a una paciente en crisis?

El desenlace en un baño y certificados bajo sospecha

La desprotección alcanzó su punto crítico a las 19:30 horas de aquel día, cuando la paciente sufrió un parto prematuro en el inodoro del hospital, sin asistencia del personal de salud. Mientras la madre sostiene que el neonato presentaba signos vitales al nacer, la Dra. Trujillo Bashi emitió un certificado de defunción alegando una «prematuridad extrema dentro del vientre». Esta contradicción técnica es el eje de la denuncia, pues la defensa legal, encabezada por Yonar Ruiz Morales, cuestiona la veracidad de un diagnóstico que parece ignorar el hecho físico del nacimiento fuera del útero.

Una respuesta institucional que parece una burla

El trasfondo administrativo es igualmente crítico. En junio de 2025, la paciente solicitó un aborto terapéutico ante el riesgo obstétrico, pedido que fue rechazado por una junta médica del hospital. Lo insólito, según el abogado Ruiz Morales, es que el nosocomio notificó formalmente la negativa y la orden de continuar con el embarazo mediante una carta remitida cuando el bebé ya había fallecido. A este escenario se suma que la fiscalía recién ha derivado el historial médico a Medicina Legal tras medio año de espera, un retraso que la defensa califica como una burla al proceso.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué el personal de turno dejó sin monitoreo a una paciente de alto riesgo durante el lapso crítico en que se produjo el parto en el baño?
  • ¿Qué criterios técnicos usó la Dra. Trujillo Bashi para certificar una muerte «dentro del vientre» cuando el suceso ocurrió en un inodoro y con la madre como testigo?
  • ¿Cuál es la justificación de la Cuarta Fiscalía Penal Corporativa para exceder en más de cinco meses el plazo inicial de las diligencias sin emitir un pronunciamiento?
  • ¿Por qué el hospital ignoró las advertencias de la clínica de fertilización de origen que señalaban que la gestación no era viable?

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