Asesinan a “China Polo” en Caraz: ¿quién quería callar a la periodista y candidata?

El crimen se registró en Caraz, provincia de Huaylas, contra la comunicadora que buscaba la gobernación regional.

Asesinan a periodista Susy Aponte, "La China Polo", candidata al Gobierno Regional de Áncash

Fuente de imagen: La República

La ejecución de la periodista y candidata en Caraz evidencia el fracaso de la seguridad interna y deja bajo sospecha los móviles detrás de sus denuncias de corrupción.

El asesinato de Susy Isabel Aponte Polo, conocida como ‘La China Polo’, perpetrado este 19 de septiembre en Caraz, no es solo un hecho de sangre; es un golpe directo a la fiscalización periodística y a la integridad de las Elecciones 2026. Aponte, quien aspiraba al Gobierno Regional de Áncash, fue acribillada a plena luz del día en la avenida Ramón Castilla mientras realizaba actividades proselitistas. Mientras la Policía Nacional exhibe la captura de un sospechoso extranjero, la ciudadanía exige respuestas que vayan más allá del autor material: ¿quién se beneficia con el silencio de una comunicadora que hoy mismo iba a revelar presuntas irregularidades políticas?

Un crimen anunciado entre balas y propaganda

Según el parte de la DIVREINT-Áncash, el ataque ocurrió a las 12:40 horas frente a la Caja Huancayo. Aponte Polo no sobrevivió a los impactos de bala tras ser trasladada al Hospital San Juan de Dios. La detención de un ciudadano venezolano, identificado como L.I.O.D. con un arma de fuego, parece ser la respuesta inmediata de una institución policial cuestionada por su capacidad preventiva. Sin embargo, el historial de la víctima —quien según Rosa María Palacios ya había denunciado amenazas de muerte— sugiere que este atentado no fue un incidente fortuito de inseguridad ciudadana, sino un objetivo selectivo.

Investigaciones incómodas que quedaron truncas

Horas antes de ser asesinada, la candidata anunció en sus redes sociales la emisión de su programa «China Polo Dominical», donde prometía exponer el historial de Lalo Villa, candidato de APP a la alcaldía de Huaraz, y el manejo del agua en la región. Esta coincidencia temporal resulta perturbadora. ¿Es coincidencia que el quinto asesinato de un periodista en dos años en el Perú recaiga nuevamente sobre alguien que fiscalizaba el poder local? La senadora Ruth Luque ha sido enfática al señalar que se debe identificar no solo a los ejecutores, sino a quienes ordenaron el ataque.

¿Feminicidio o silenciamiento político?

Resulta llamativo que la Fiscalía Especializada en Violencia contra la Mujer de Huaylas haya tipificado preliminarmente el caso como feminicidio. Si bien es una vía de investigación, este enfoque no debe desviar la atención sobre el perfil de la víctima: una periodista que cuestionaba a figuras del Poder Judicial y del entorno mediático, como Alfredo Zambrano. Aunque Aponte Polo registraba sentencias pasadas por falsedad ideológica y falsificación de documentos, su rol actual como candidata y denunciante de corrupción exigía un nivel de protección estatal que, evidentemente, fue inexistente.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué las autoridades no activaron mecanismos de protección si la periodista ya había denunciado amenazas contra su vida por sus investigaciones de corrupción?
  • ¿Qué avances concretos existen para identificar a los autores intelectuales, considerando que la víctima estaba a punto de publicar información sensible sobre un partido político?
  • ¿Bajo qué criterios técnicos la Fiscalía prioriza la tesis de feminicidio por encima de un posible móvil político o de sicariato vinculado a su labor periodística?
La Policía Nacional investiga el asesinato y las posibles causas. Foto: difusión.

Última publicación en redes sociales de la China Polo.

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