UNU en cuidados intensivos: Sunedu revela abandono y negligencia en sede de Pucallpa
La Sunedu dictó medidas provisionales contra la UNU tras detectar múltiples fallas en seguridad, laboratorios, internet, mantenimiento y atención de salud. La casa de estudios tiene plazos de entre 5 y 45 días hábiles para corregirlas.

Fuente de imagen: La República
Con laboratorios sin internet, medicinas vencidas y equipos malogrados, la Universidad Nacional de Ucayali tiene hasta 45 días para evitar el colapso de su licenciamiento.
La Universidad Nacional de Ucayali (UNU) se encuentra hoy en el ojo de la tormenta, no por sus logros académicos, sino por un alarmante cuadro de precariedad que pone en jaque su permanencia en el sistema universitario. Según la Resolución N.° 00030-2026-SUNEDU-CD, emitida el pasado 17 de septiembre, la Sunedu ha detectado deficiencias tan graves en la sede de Pucallpa y la filial Boquerón que ha tenido que dictar medidas provisionales urgentes. Lo que los documentos del procedimiento administrativo sancionador N.° 026-2026-SUNEDU-PAS describen no es una institución de educación superior moderna, sino un espacio donde la seguridad y la tecnología parecen haber quedado en el olvido.
Seguridad de cartón y laboratorios en ruinas
En las inspecciones realizadas entre el 4 y 8 de mayo, la Sunedu halló un escenario desolador: extintores vencidos, rutas de evacuación bloqueadas y cables expuestos. Resulta inaudito que en una universidad nacional se encuentren botiquines con medicamentos expirados y protocolos de residuos químicos inexistentes. El equipamiento es otra tragedia; en el área de Dendrología, 63 de los 109 equipos evaluados están en condición mala o regular, mientras que en Pecuaria solo un equipo de siete se encuentra operativo. La precariedad no es un accidente, es un riesgo latente para la integridad de los estudiantes.
Desconexión total y servicios de salud a medias
La brecha digital en la UNU es alarmante. El informe revela que de 175 ambientes evaluados en la sede principal, 66 carecen de internet, una cifra que incluye a la totalidad de los laboratorios de enseñanza inspeccionados. A esto se suma el abandono en la atención de salud: mientras las clases se extienden hasta las 9:10 p. m., el tópico cierra sus puertas a las 2:15 p. m. Peor aún, en la filial Boquerón, el tópico ni siquiera cuenta con servicio de agua. Esta desconexión entre la gestión administrativa y la realidad estudiantil ha sido calificada por el Frente Estudiantil Movimiento Social (FEMS UNU) como una crisis de responsabilidad institucional.
El ultimátum de la Sunedu
La universidad tiene plazos perentorios, de entre 5 y 45 días hábiles, para subsanar este pliego de faltas que afectan ocho indicadores de las Condiciones Básicas de Calidad (CBC). Aunque la UNU mantiene su licencia obtenida en 2018, el incumplimiento de estas medidas podría derivar en multas o la cancelación definitiva de su licencia. Las autoridades están obligadas a convocar a una Asamblea Universitaria Extraordinaria en cinco días para explicar por qué el Plan de Mantenimiento 2026 no se ejecutó correctamente y por qué se ha permitido que la infraestructura sufra de humedad, moho e inundaciones.
Lo que falta aclarar
- ¿A dónde se destinó el presupuesto institucional si los laboratorios carecen de conectividad básica y la mayoría de equipos están inoperativos?
- ¿Cómo justifica la administración que el servicio de salud cierre siete horas antes de que finalicen las actividades académicas nocturnas?
- ¿Qué funcionarios son responsables de que los protocolos de seguridad y el manejo de sustancias peligrosas estén desactualizados o sean inexistentes?







