Liceo Naval: Seis adolescentes a Maranguita por presunta agresión sexual en bus escolar

Seis adolescentes fueron internados en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima (Maranguita) por un presunto ataque sexual contra un compañero de 16 años ocurrido en un bus tras un campeonato interliceos. La medida, dictada por el Tercer Juzgado de Familia de Lima, dura cuatro meses y no constituye sentencia.

Seis adolescentes ingresan a Maranguita por presunta violación en el Liceo Naval

El Tercer Juzgado de Familia dictó cuatro meses de internamiento preventivo tras la denuncia de un estudiante de 16 años. La defensa del ‘juego’ colisiona con testimonios de extrema gravedad.

La justicia ha respondido con una medida drástica ante un hecho que desborda la comprensión de la convivencia escolar. Cerca de la medianoche del último viernes, seis adolescentes, estudiantes de quinto de secundaria del Liceo Naval, ingresaron al Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita. La jueza Roxana Isabel Palacios Yactayo ordenó su internamiento preventivo por un plazo de cuatro meses, mientras se les investiga por la presunta comisión de una infracción a la ley penal por agresión sexual en agravio de un compañero de 16 años. El caso, que ocurrió el pasado 15 de septiembre durante el retorno de un campeonato deportivo en Surco, pone bajo la lupa no solo la conducta de los implicados, sino la alarmante ausencia de control institucional en un espacio que debió ser seguro.

Entre la ‘chacota’ y la violencia desmedida

La defensa de algunos de los involucrados ha intentado matizar la gravedad de los hechos bajo el eufemismo del descontrol juvenil. Según el testimonio de un padre de familia, lo ocurrido dentro del bus fue producto de una «chacota» que «se les fue de las manos» a adolescentes que calificó como «niños buenos». Sin embargo, esta versión colisiona frontalmente con los indicios manejados por la Séptima Fiscalía de Familia de Lima Centro. Informaciones periodísticas señalan que los testimonios recogidos darían cuenta de una agresión donde se habrían utilizado objetos y donde la víctima habría suplicado, entre gritos, que se detuvieran. ¿En qué momento el supuesto juego escolar se convierte en un escenario de presunta tortura y vejación sin que nadie intervenga?

La cuestionable vigilancia en el transporte escolar

El escenario del presunto ataque no fue un callejón oscuro, sino un bus de transporte escolar que regresaba de una actividad oficial del colegio. Según las versiones difundidas, en la unidad viajaban auxiliares que habrían interpretado el estrépito del ataque como el ruido habitual de estudiantes celebrando o bromeando tras un partido. Resulta imperativo que la investigación determine la responsabilidad de los adultos a cargo: ¿Cómo es posible que una agresión de tal magnitud pase desapercibida para los supervisores? La omisión de funciones en el cuidado de menores de edad es un vacío que el Liceo Naval y las autoridades educativas deben explicar con urgencia.

Situación legal de los implicados

De los diez adolescentes retenidos inicialmente por la Policía Nacional, cuatro recuperaron su libertad el viernes debido a que la Fiscalía consideró que no existían elementos de convicción suficientes para solicitar su internamiento. No obstante, para los seis que hoy duermen en Maranguita, el proceso continúa bajo un régimen de responsabilidad penal especial. Durante los próximos 120 días, estos jóvenes deberán seguir sus estudios bajo un sistema socioeducativo mientras se realizan las pericias psicológicas y las declaraciones ampliatorias que determinen el grado de participación individual en este repudiable incidente que ha quebrado la tranquilidad de la comunidad educativa.

Lo que falta aclarar

  • ¿Cuál era el protocolo de supervisión del Liceo Naval para el traslado de alumnos y por qué los auxiliares presentes no detectaron el pedido de auxilio de la víctima?
  • ¿Existen grabaciones de seguridad o registros internos del bus que permitan corroborar la cronología de los hechos denunciados?
  • ¿Qué medidas correctivas y de acompañamiento psicológico ha implementado la institución educativa para el resto de los alumnos que presenciaron el hecho y no denunciaron en el momento?
  • ¿Se ampliará la investigación hacia el personal administrativo y docente por presunta omisión de deberes de cuidado y vigilancia?

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