Inseguridad extrema: Rescatan a empresario y capturan a siete de ‘Los Injertos del Mal’
La banda exigía S/100.000 por la liberación de la víctima, quien llevaba apenas dos semanas en el Perú. El hombre permanecía retenido en una vivienda de Ancieta Baja.

Fuente de imagen: La República
La banda exigía S/100.000 por un ciudadano colombiano que apenas tenía dos semanas en el país. El operativo dejó un herido tras una balacera.
La vulnerabilidad de los ciudadanos extranjeros en el Perú ha vuelto a quedar en evidencia tras el rescate de un empresario colombiano en el asentamiento humano Áncieta Baja, en El Agustino. La víctima, quien apenas sumaba 14 días de permanencia en el territorio nacional, fue el objetivo de la presunta banda criminal ‘Los Injertos del Mal’. Según información de la Policía Nacional, los captores exigían el pago de S/100.000 a cambio de no acabar con la vida del hombre, a quien mantenían retenido bajo condiciones de violencia, utilizando videos de agresiones físicas para extorsionar a sus familiares.
Persecución y fuego cruzado en el Cercado de Lima
El operativo de liberación no fue exento de violencia. Agentes de inteligencia de la PNP rastrearon a los presuntos delincuentes en las inmediaciones de los cementerios El Ángel y Presbítero Maestro. La intervención derivó en un enfrentamiento armado en el jirón Áncash, donde uno de los sospechosos resultó herido por proyectil de arma de fuego. En la escena, un vehículo vinculado a la organización quedó con múltiples impactos de bala, lo que demuestra la peligrosidad de la facción y la nula resistencia a deponer las armas ante la autoridad.
Detenidos y el uso de menores de edad
Tras el allanamiento en una vivienda de cuatro pisos, la Policía logró la captura de siete individuos. Los adultos han sido identificados como Edgar José Guerrero Cansices (26), Marcos Gomes Armas (25), Fernando Ayala Arellano (26), María López Gutiérrez (23) y Moreadnys España Rodríguez (27). Resulta sumamente alarmante la presencia de dos adolescentes entre los retenidos, quienes habrían sido instrumentalizados para fines delictivos. En el lugar se incautó una pistola de 9 milímetros y dos vehículos que, según las investigaciones preliminares, eran herramientas logísticas para los secuestros.
La respuesta política ante el avance del crimen
El ministro del Interior, César Astudillo, intentó capitalizar el operativo señalando que la inteligencia policial está dando resultados. No obstante, el caso deja un sabor amargo sobre la prevención: ¿cómo es posible que una red criminal detecte y rapte a un empresario a solo dos semanas de su llegada al país? Los implicados ahora enfrentan imputaciones por los presuntos delitos de secuestro agravado, tenencia ilegal de armas y banda criminal, mientras el Ministerio Público asume la carga de evitar que este caso termine en una cuestionable liberación por fallos procesales.
Lo que falta aclarar
- ¿Cómo obtuvo la presunta organización criminal información precisa sobre la llegada y solvencia de la víctima en un tiempo tan corto?
- ¿Cuál es el historial de los vehículos incautados y por qué circulaban impunemente si estaban vinculados a una red de secuestro?
- ¿Qué medidas de control migratorio y de antecedentes se están aplicando realmente sobre los detenidos para determinar su situación legal en el país?

