SEDA HUÁNUCO Y SU DESPRECIO POR LA SALUD DE LA GENTE

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Piense usted en esto: acercarse al caño, abrir la llave y que no salga absolutamente nada. Ni una gota. Así llevan más de 24 horas miles de familias en Huánuco, Amarilis y Pillco Marca, secuestradas por la inoperancia de Seda Huánuco. Desde el 20 de mayo, la ciudad está literalmente seca, y mientras la gente de a pie se desespera cargando baldes o persiguiendo cisternas fantasmas que nunca aparecen a tiempo, ¿qué hacen los señores de la empresa? Sacan papelitos. Emiten comunicados con excusas baratas que ya nadie soporta.

Aquí hay que señalar con el dedo a los responsables que, a fin de mes, cobran religiosamente sus jugosos sueldo sin que se les mueva un solo pelo. El gerente general, Mirko Felix Jurado Dueñas, y su gerente comercial, Carlos Augusto Sanchez Esquives, tienen que dar la cara de una buena vez. A esta plana gerencial le parece completamente normal mantener a la población sin agua potable, sumiendo a la ciudad en una incertidumbre miserable frente al servicio más elemental de todos. Lo que para ellos es un simple «imprevisto», para las familias es una pesadilla recurrente que demuestra una gestión totalmente colapsada y negligente.

Pero lo que indigna hasta la rabia es la absoluta crueldad de dejar a la gente sin agua en medio de una crisis sanitaria. Tenemos encima un brote de la enfermedad de manos, pies y boca que ya superó los 700 casos en la región. ¿Cómo se atreven a no restablecer el servicio y actuar con diligencia? ¿Cómo demonios pretenden que una madre prevenga los contagios, lave los utensilios de sus hijos o mantenga el baño limpio sin agua?. Esto ya cruzó la línea de la simple ineptitud; esto es una irresponsabilidad gravísima que atenta directamente contra la salud de miles de ciudadanos.

Y para colmo de males, tienen la desvergüenza de justificarse diciendo que sus tubos tienen 50 años de antigüedad y que el canal de conducción está en riesgo de venirse abajo. ¡Claro que están viejos! La pregunta es: ¿qué diablos hicieron todo este tiempo? ¿Dónde metieron los planes de contingencia y la plata del mantenimiento preventivo?. Hoy, Seda Huánuco parece el botín perfecto para que el OTASS coloque a burócratas y funcionarios improvisados que solo sirven para calentar el asiento, sin dar un solo resultado real.

No podemos seguir siendo rehenes de administraciones de paso que le echan la culpa a las lluvias o a la mala suerte para esconder que no dan la talla para el cargo. Ya es hora de que el Ministerio Público despierte. La Fiscalía tiene que entrar de oficio de una vez por todas, porque dejar a una ciudad entera sin agua, sabiendo las consecuencias sanitarias, huele a negligencia funcional y eso exige responsabilidades penales y civiles.

El agua no es un favor que nos hacen Jurado Dueñas y compañía; es un derecho básico que nos están arrebatando. Huánuco merece respeto, no funcionarios incapaces.

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