SEDA Huánuco restablecerá el servicio, pero persisten fallas estructurales

La empresa promete reanudar el servicio de agua potable este 25 de marzo tras casi 48 horas de corte, pero las causas y la inestabilidad del terreno exigen respuestas urgentes sobre la gestión de riesgos.
Seda Huánuco ha anunciado el restablecimiento progresivo del servicio de agua potable para este 25 de marzo, luego de una interrupción que mantuvo a Huánuco, Amarilis y Pillco Marca sin suministro desde la madrugada del 23 de marzo. La promesa de normalización llega tras casi 48 horas de afectación y expone, una vez más, la vulnerabilidad de la infraestructura crítica de la región y la necesidad de una gestión de riesgos más robusta.
Una interrupción anunciada por la inestabilidad
Según Miguel Espino, responsable de la planta de tratamiento, la crisis se desencadenó el 23 de marzo con un deslizamiento en Pucuchinchi. Este evento inicial dañó aproximadamente 25 metros del canal que transporta agua cruda a las plantas 1 y 2 de Cabritopampa, paralizando su funcionamiento. La situación se agravó con un nuevo desprendimiento, afectando otros 30 metros del canal, sumando una extensión considerablemente comprometida. La propia empresa reconoce la «gran inestabilidad» del terreno, lo que plantea serias dudas sobre la previsión y el mantenimiento preventivo en una zona de riesgo conocido.
Trabajos bajo presión y promesas condicionadas
Desde el lunes 23, el personal de Seda Huánuco, apoyado por maquinaria pesada, ha estado realizando labores de limpieza, enfrentando el riesgo inherente a la inestabilidad del terreno. La meta declarada era reparar el canal para reanudar el servicio en las localidades afectadas. Sin embargo, el comunicado de la empresa condiciona el restablecimiento total a la ausencia de «condiciones climatológicas adversas». ¿Es esta una señal de la precariedad de las soluciones implementadas o una excusa ante posibles retrasos?
Abastecimiento paliativo y la pregunta del fondo
Mientras se esperaba la reparación, Seda Huánuco ha intentado mitigar el impacto con el abastecimiento de agua a través de camiones cisterna en los distritos afectados. Si bien esta medida es necesaria en la emergencia, no aborda la raíz del problema: la recurrencia de este tipo de eventos y la aparente falta de infraestructura resiliente. ¿Es suficiente una respuesta paliativa cuando la población exige una solución definitiva a la continuidad de un servicio básico?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué acciones concretas ha tomado Seda Huánuco para estabilizar de forma permanente la zona de Pucuchinchi, reconocida por su inestabilidad, y prevenir futuros deslizamientos que comprometan el canal principal?
- ¿Existe un plan de contingencia detallado y público que garantice la continuidad del servicio de agua potable ante eventos naturales, o la empresa opera con un margen de improvisación que perjudica a miles de usuarios?
- ¿Cuál es el cronograma de inversión y las obras de infraestructura a largo plazo que Seda Huánuco tiene previstas para asegurar la resiliencia de su sistema de captación y conducción de agua, evitando que la población de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca vuelva a sufrir cortes prolongados por las mismas causas?
- ¿Se ha realizado una evaluación del impacto económico y sanitario de estas casi 48 horas sin agua, y qué medidas de resarcimiento o apoyo se ofrecerán a los usuarios y negocios afectados por la interrupción?
