Lauricocha al límite: Una vida perdida y obras críticas paralizadas por el Estado

El alcalde de Lauricocha exige rendición de cuentas a la PCM y el MEF tras la muerte de un poblador y la paralización de la defensa ribereña, mientras la población advierte con medidas drásticas.
La provincia de Lauricocha se encuentra en una situación crítica, con el poblado de Jesús bajo la amenaza inminente de la quebrada Chegchilhuan. Lo que debió ser una obra vital de defensa ribereña, hoy es un símbolo de la negligencia estatal, según las denuncias del alcalde Gide Falcón Sánchez, quien ha elevado su voz ante la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) tras la trágica muerte de un poblador.
Una tragedia anunciada y obras estancadas
La paralización de la obra de Defensa Ribereña de Chegchilhuan, un proyecto crucial para la seguridad de Jesús, es el epicentro de la tragedia. Abandonada sin los recursos económicos necesarios, su avance físico por debajo del 80% no pudo contener el incremento del caudal durante las recientes lluvias intensas. El resultado fue el derrumbe de una vivienda y la pérdida de una vida humana, un suceso que, según el alcalde Falcón, pudo haberse evitado. La obra se encuentra suspendida desde noviembre de 2025, un hecho que subraya la inacción en un contexto de alto riesgo. A esta situación se suma la paralización de las obras de pistas y veredas de la ciudad, comprometiendo la transitabilidad y la salubridad de miles de familias.
Advertencias firmes y responsabilidades pendientes
El alcalde Gide Falcón Sánchez ha remitido sendos documentos a la PCM y al MEF, exigiendo la asignación presupuestal y advirtiendo sobre las graves responsabilidades que recaen sobre los titulares de estos pliegos. Según el burgomaestre, la omisión de las transferencias presupuestales por parte de la PCM y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento no solo configura una falta administrativa, sino que arrastra responsabilidades civiles por los daños y perjuicios a la propiedad, y penales por la posible configuración de delitos como la omisión de actos funcionales y la exposición de personas al peligro con resultado de muerte. ¿Cómo es posible que advertencias de tal magnitud no hayan generado una respuesta urgente por parte del Ejecutivo?
La paciencia de la población se agota
La indignación en el poblado de Jesús es palpable. La comunidad exige al Ejecutivo que deje de «mirar hacia otro lado» y priorice el presupuesto para estas obras vitales. «No son solo cemento y fierro, son vidas humanas», claman los pobladores, quienes advierten que el descontento popular podría escalar a una «marcha de sacrificio» hacia la capital si no obtienen una respuesta inmediata. El alcalde Falcón ha sido enfático al señalar que, de no atenderse sus demandas, no se responsabilizará de las medidas de fuerza ni del inicio de acciones legales correspondientes contra los titulares de la PCM y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué las transferencias presupuestales para la defensa ribereña en Chegchilhuan y las obras de infraestructura urbana no se han ejecutado a pesar del riesgo inminente y las advertencias previas?
- ¿Qué medidas concretas y con qué plazos específicos planean implementar la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Economía y Finanzas para reactivar los proyectos paralizados y garantizar la seguridad de la población de Jesús?
- ¿Existe un plan de contingencia inmediato ante la amenaza de nuevas lluvias intensas, considerando que la obra de defensa ribereña está suspendida y con un avance físico incompleto?
- ¿Qué acciones se tomarán para investigar y determinar las responsabilidades administrativas, civiles y penales señaladas por el alcalde de Lauricocha en relación con la muerte del poblador y los daños ocasionados?
