Chiclayo: Tres menores retenidos por presunta agresión sexual y uso de drogas sintéticas
La madre de la menor presentó la denuncia en la comisaría al recoger el testimonio de su hija. La Fiscalía de Familia investiga el hecho para hallar a los responsables

Fuente de imagen: Infobae
La Fiscalía de Familia investiga la agresión a una menor de 13 años tras ser presuntamente drogada con ‘tusi’, en un caso que cuestiona la seguridad escolar.
La alarmante vulnerabilidad de los escolares en Lambayeque ha quedado nuevamente expuesta tras la retención de tres adolescentes de 13, 14 y 16 años, acusados de una presunta agresión sexual contra una menor de 13 años en Chiclayo. Según la denuncia fiscal, la víctima habría sido obligada a ingerir la droga sintética conocida como ‘tusi’, lo que evidencia no solo un acto de violencia extrema, sino la preocupante penetración del microtráfico en los entornos sociales de menores de edad. Mientras la Fiscalía de Familia inicia las investigaciones, el caso exige una rendición de cuentas inmediata sobre los fallidos protocolos de prevención y la seguridad en los distritos de la región.
El hallazgo en Pimentel y la desprotección institucional
De acuerdo con la denuncia interpuesta en la Comisaría del Norte, la madre de la víctima tuvo que intervenir directamente ante la falta de comunicación con su hija, hallándola en una vivienda del distrito de Pimentel en estado de desorientación. El testimonio de la menor consignado en el parte policial señala que fue obligada a consumir sustancias ilícitas por parte de sus compañeros de colegio, perdiendo el conocimiento antes de que se produjera la presunta agresión. Resulta inaceptable que la detección de un delito de esta magnitud dependa del esfuerzo desesperado de una madre, mientras los mecanismos de vigilancia y alerta temprana parecen brillar por su ausencia.
El fantasma de la impunidad y el rol de la Fiscalía
Los tres implicados han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Familia para determinar su grado de participación en los hechos. Este escenario guarda una similitud inquietante con la reciente crisis en el Liceo Naval, donde se dictó el internamiento de seis menores por delitos similares. La repetición de estos patrones de violencia obliga a cuestionar la efectividad de las estrategias del Ministerio de Educación y el Ministerio del Interior en Lambayeque. ¿Se limitarán las autoridades a actuar sobre hechos consumados o existe un plan real para desarticular las redes de suministro de drogas que rodean a los centros educativos?
Lo que falta aclarar
- ¿Cómo obtuvieron estos menores acceso a una sustancia sintética como el ‘tusi’ y qué operativos está realizando la PNP para identificar a los proveedores en las zonas de Pimentel y Chiclayo?
- ¿Qué protocolos de seguridad fallaron en el entorno escolar de los implicados para que una reunión terminara en una presunta agresión sexual sin ninguna alerta institucional previa?
- ¿Qué medidas garantiza la Fiscalía de Familia para que la minoría de edad de los presuntos agresores no sea un obstáculo para una justicia célere que proteja los derechos de la víctima?
