Extorsión en transporte: El Rápido pagaría cupos a hasta ocho bandas criminales
En medio de una ola de ataques, El Rápido y otras cuatro empresas tuvieron que suspender operaciones. Transportistas evalúan un paro indefinido debido a la inseguridad y falta de respuesta adecuada del Gobierno ante la escalada de violencia.

Fuente de imagen: La República
La empresa de transporte en Lima enfrenta una presión sistemática de múltiples mafias; transportistas evalúan un paro ante la falta de seguridad.
La empresa de transporte El Rápido atraviesa una crisis de seguridad crítica que pone en evidencia la vulnerabilidad del sector transporte en Lima. Según Julio Bretoneche, representante de Transportistas Unido, las organizaciones criminales disputan el control de diversos tramos de las rutas, obligando a las unidades a pagar múltiples cupos para permitir su circulación. Esta escalada de violencia sistemática refleja la incapacidad de las autoridades para contener bandas operativas que asfixian la movilidad ciudadana.
El mapa de la extorsión por rutas
La modalidad de extorsión no se limita a un único pago mensual, sino a una estructura de cobro geográfico. De acuerdo con reportes de América Noticias, El Rápido es blanco de hasta ocho bandas criminales debido a que sus recorridos atraviesan zonas bajo control de distintos grupos delictivos. «Pagamos varios cupos», afirmó un chofer de la empresa, describiendo una dinámica donde a mayor extensión de la ruta, mayor es la cantidad de organizaciones que exigen dinero por el paso de las unidades.
Paralización de servicios y amenazas a familiares
Ante la amenaza constante y la violencia, El Rápido y otras cuatro empresas se han visto obligadas a suspender sus operaciones. La situación no solo afecta la economía de las empresas, sino que ha escalado hacia la integridad de los directivos. Bretoneche señaló que los mensajes extorsivos ya incluyen amenazas directas contra los familiares de los gerentes, lo que ha elevado el nivel de riesgo para quienes lideran la gestión empresarial en el sector.
Falta de respuesta estatal y amenaza de paro
La crisis se enmarca en un contexto de ataques recientes contra otras empresas de transporte, como Ipesa, Cora Cora, 10 E y Machu Picchu, dejando heridos tanto a conductores como menores. El gremio de transportistas argumenta que las medidas desplegadas por el Gobierno han sido insuficientes, ya que los operativos no logran desarticular a las cabecillas de las organizaciones criminales. Ante este escenario de desprotección, los transportistas evalúan iniciar un paro indefinido en la capital.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué el Ministerio del Interior y la PNP no han logrado desarticular a las ocho bandas que operan simultáneamente en una misma ruta comercial?
- ¿Qué medidas de protección específica se ofrecerán a los directivos y trabajadores de las empresas que han denunciado amenazas de muerte de familiares?
- ¿Existe un plan de rendición de cuentas para las autoridades de transporte ante la falta de supervisión y seguridad en los tramos de ruta críticos controlados por el crimen?
