La tragedia en Nepal se agrava con 359 fallecidos y cientos de desaparecidos
Un lago de contención formado tras el desastre en Nepal alcanzó los 2 millones de metros cúbicos y amenaza con provocar nuevas inundaciones si la masa de agua rompe la barrera natural.

Fuente de imagen: La República
El colapso de un glaciar en la frontera con China deja cientos de desaparecidos y un lago de 2 millones de metros cúbicos que amenaza con una nueva catástrofe.
La tragedia en el Himalaya no se detiene en los 359 fallecidos confirmados hasta este 27 de agosto. Lo que la Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Nepal presenta como un despliegue masivo de 9.260 efectivos es, en realidad, una respuesta reactiva ante un desastre que pudo ser advertido. Mientras el primer ministro nepalí, Balendra Shah, y su homólogo chino, Li Qiang, supervisan las zonas devastadas, la formación de un lago de contención de 2 millones de metros cúbicos en la frontera amenaza con una ruptura catastrófica. La pregunta es inevitable: ¿cuántas vidas más se perderán por la falta de monitoreo técnico en una zona ya declarada vulnerable?
La bomba de tiempo hídrica en la frontera
El Ministerio de Recursos Hídricos de China ha confirmado que la masa de agua acumulada cerca de los ríos Chhochen Khola y Purepu Tsangpo recibirá otros 3 millones de metros cúbicos en los próximos tres días. Pese a que Basanta Raj Adhikari, director del Centro de Estudios sobre Desastres de la Universidad de Tribhuvan, advirtió sobre el riesgo de una «segunda y tercera oleada» de inundaciones, las autoridades se han limitado a pedir «alerta» a los residentes. ¿Es suficiente un aviso de vigilancia cuando el terreno ya está saturado por un tsunami de lodo y escombros?
Glaciares en colapso y errores de diagnóstico
La confusión inicial de las autoridades, que atribuyeron el desastre a un sismo de magnitud 5,2, ha sido cuestionada por especialistas. Según el glaciólogo Simon Cook, imágenes satelitales revelan que la verdadera causa fue el derrumbe de un glaciar al impactar contra el fondo del valle. Este fenómeno, vinculado a la degradación del permafrost por el calentamiento global, no es nuevo en la región. Sin embargo, la riada que arrasó el valle del río Trishuli y el distrito de Nuwakot demuestra que los protocolos de alerta temprana fallaron nuevamente en prever el impacto de un glaciar que, literalmente, desapareció de la montaña.
644 turistas incomunicados y una infraestructura inexistente
El balance de daños es crítico: pueblos y mercados enteros han sido borrados del mapa. Sunil Sharma, portavoz de la Junta de Turismo de Nepal, reportó que 644 extranjeros siguen incomunicados, incluyendo ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania y España. David Fisher, de la Cruz Roja, advirtió que el acceso a muchas zonas solo es posible por helicóptero tras la destrucción de puentes y carreteras. Esta parálisis logística pone en duda la capacidad del Estado para gestionar una crisis de gran escala en zonas que, pese a su atractivo turístico, carecen de rutas de evacuación seguras.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué no se detectó a tiempo el desprendimiento del glaciar si existen herramientas satelitales que hoy, tras la tragedia, confirman su ausencia?
- Ante la acumulación proyectada de 5 millones de metros cúbicos de agua, ¿cuál es el plan de evacuación inmediata para las poblaciones en la cuenca del río Bhote Koshi?
- ¿Cómo se explica que la infraestructura vial y de puentes colapsara tan rápido, dejando aisladas a más de 600 personas en zonas de alta concurrencia turística?





