Desplante al Pacto Ético: Candidatos a Lima eluden compromiso de transparencia ante el JNE
Seis candidatos a la alcaldía de Lima y sus respectivos partidos no suscribieron el Pacto Ético Electoral promovido por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de cara a las elecciones regionales y municipales del próximo 4 de octubre. Entre los ausentes figuran Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, y Daniel Urresti, de Podemos Perú.

Fuente de imagen: JNE promovió la firma del Pacto Ético. Foto: César Campos
Rafael López Aliaga y Daniel Urresti encabezan la lista de postulantes que se negaron a suscribir el acuerdo de integridad para las elecciones de octubre.
La ceremonia realizada este jueves 20 de agosto en la Biblioteca Nacional no fue solo un acto protocolar, sino un termómetro de la voluntad política real de quienes aspiran a gobernar la capital. Mientras 15 aspirantes suscribieron el Pacto Ético Electoral, seis candidatos a la alcaldía de Lima —con Rafael López Aliaga y Daniel Urresti a la cabeza— decidieron darle la espalda a un compromiso que busca erradicar la violencia y transparentar las finanzas de campaña. En un proceso electoral que exige certezas, el vacío dejado por los principales contendores no es un detalle menor, sino una señal de alerta sobre las reglas de juego que pretenden imponer en los meses venideros.
El recurrente portazo de Renovación Popular
La negativa de Rafael López Aliaga no es una novedad, sino un patrón de conducta. El hoy candidato a teniente alcalde —quien asumiría la alcaldía tras la renuncia de Luis Rubio si su lista vence— ya evitó firmar este pacto en las elecciones del 2022 y en las generales del 2026. Según la secretaria general de Renovación Popular, Norma Yarrow, la ética «no debe llevar firma sino principios». Sin embargo, esta postura colisiona con el discurso de desconfianza que el partido ha sembrado contra el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), al que López Aliaga ha calificado de «corrupto» sin presentar pruebas fehacientes de sus denuncias de fraude.
Podemos Perú y el mutismo de Daniel Urresti
En el caso de Daniel Urresti y Podemos Perú, la situación es de opacidad absoluta. A diferencia de otros grupos que intentaron justificar su ausencia, la organización de Urresti no respondió a las consultas ni explicó por qué ningún dirigente acudió a la suscripción del documento. A esta lista de ausentes se sumaron Luis Miguel Llanos (Progresemos), Flor de María Hurtado (Demócrata Verde), Rubén Bonilla (Fuerza Ciudadana) y Elizabeth León (Frente de la Esperanza), además de Perú Libre, que se quedó sin representante tras la renuncia de su candidato Rubén Ramírez.
Un compromiso voluntario pero revelador
El presidente del JNE, Roberto Burneo, fue enfático al señalar que, aunque la adhesión es voluntaria, tiene un significado público relevante. El pacto obliga a los partidos a informar con transparencia sus ingresos, respetar los locales de los adversarios y rechazar la violencia. Al no suscribirlo, los candidatos quedan en una posición ambigua: ¿están dispuestos a rendir cuentas bajo estándares comunes o pretenden manejar sus campañas bajo sus propias y discrecionales reglas? La confrontación política, como advirtió Burneo, debe tener límites que estos candidatos parecen no querer aceptar formalmente.
Lo que falta aclarar
- ¿Cómo justifica Renovación Popular su participación activa en un proceso electoral organizado por instituciones que tilda sistemáticamente de corruptas?
- ¿Cuál es la razón de fondo por la que Daniel Urresti y Podemos Perú evitaron transparentar su compromiso ético ante la ciudadanía en un acto público?
- Ante la negativa de firmar el pacto, ¿qué garantías reales de transparencia en el financiamiento de sus campañas ofrecerán estos seis candidatos a los electores limeños?
