Tragedia: paciente en estado crítico fallece Dentro de ambulancia Tras quedar atrapado en bloqueo por el paro de transportistas en Ucayali
El deceso de un hombre de 56 años que era trasladado de urgencia hacia Pucallpa enciende las alarmas nacionales. Gremios médicos y autoridades regionales denuncian que la obstrucción de la vía con troncos y piquetes impidió la atención médica oportuna, convirtiéndose en la primera víctima mortal del paro de transportistas en la Amazonía.

Una emergencia médica que requería la máxima celeridad para salvar una vida concluyó en un desenlace desgarrador y evitable. Un paciente de 56 años de edad, identificado como Víctor Crisóstomo, falleció en el interior de una ambulancia que lo trasladaba hacia el Hospital Regional de Pucallpa, luego de que el vehículo de salud quedara completamente varado debido a los bloqueos de carreteras acatados en el marco del paro general de transportistas que acoge la región Ucayali.
El trágico suceso tuvo lugar en la Carretera Federico Basadre, la arteria vial de mayor relevancia para la interconexión y abastecimiento de la zona central de la Amazonía peruana. De acuerdo con los reportes médicos y el testimonio del personal asistencial a cargo del traslado, el vehículo de emergencia vio interceptado su paso a la altura del sector de Irazola, en la provincia de Padre Abad, lugar donde manifestantes habían colocado árboles derribados, gruesos troncos y piquetes de rocas para cortar por completo el flujo vehicular de la red nacional.
La pérdida irrecuperable de minutos cruciales en medio de la vía dejó al personal de salud sin la capacidad de brindarle al paciente el soporte especializado que requería su crítico cuadro de salud, provocando su deceso antes de poder ingresar al centro hospitalario de mayor complejidad.
Un traslado contra el reloj que se detuvo en la carretera
La emergencia comenzó en horas de la mañana en el Hospital de Apoyo de Aguaytía. Víctor Crisóstomo había ingresado a dicho centro de salud presentando una severa alteración neurológica acompañada de hipertensión arterial no controlada. Tras la evaluación de los médicos de turno, se diagnosticó que el paciente atravesaba un Accidente Cerebrovascular (ACV) agudo, una patología en la cual cada minuto transcurrido sin atención especializada reduce drásticamente las probabilidades de supervivencia y genera daños irreversibles en el tejido cerebral.
Al no contar el centro de salud local con la infraestructura de cuidados intensivos ni con los especialistas requeridos para la estabilización y tratamiento de esta patología compleja, se ordenó de inmediato su evacuación de urgencia en ambulancia hacia la ciudad de Pucallpa, distante a varias horas de viaje.
Sin embargo, el trayecto que debía realizarse de forma fluida y prioritaria se convirtió en una trampa mortal. Al aproximarse al sector de Irazola, la unidad médica provista de sirenas e insignias claramente visibles se topó con una barrera impenetrable. Pese a las desesperadas llamadas de auxilio del personal paramédico y del conductor, la masa de troncos y la postura irreductible del bloqueo impidieron que el vehículo continuara su marcha a tiempo.
Dentro del habitáculo asistencial, el equipo médico intentó desesperadamente mantener con vida a Crisóstomo aplicando maniobras de soporte vital básico y oxigenoterapia. Sin embargo, el paro respiratorio derivado de la progresión del cuadro vascular cerebral terminó por arrebatarle la vida al paciente en plena carretera, en medio de la impotencia de los profesionales de la salud que lo custodiaban.
El pronunciamiento de la DIRESA y el grito de auxilio del sector salud
La confirmación oficial del deceso generó una inmediata y contundente reacción por parte de las autoridades del sector salud de la región. A través de un pronunciamiento institucional, la Dirección Regional de Salud (DIRESA) de Ucayali lamentó profundamente la pérdida de la vida humana y responsabilizó de manera directa a la intransigencia de las acciones de fuerza que impiden la libre circulación de los servicios de socorro.
«La atención médica no puede someterse a pliegos de reclamos ni a medidas de fuerza. Un minuto de demora en el traslado de un paciente en estado crítico representa la diferencia entre la vida y la muerte. Exigimos a los dirigentes, gremios de transportistas y manifestantes el respeto irrestricto a las unidades médicas y la apertura inmediata y permanente de corredores humanitarios que garanticen el paso ininterrumpido de ambulancias», enfatizó el comunicado oficial emitido por la entidad.
Fuentes del Colegio Médico del Perú y de diversos sindicatos de trabajadores de la salud se sumaron a la indignación regional, recordando que la obstrucción de vehículos de emergencia constituye un delito tipificado en el Código Penal, que atenta directamente contra el derecho fundamental a la vida y a la salud. Varios profesionales del área de emergencias del Hospital Regional de Pucallpa manifestaron que este tipo de situaciones pone en evidencia la fragilidad de las rutas de evacuación médica en la selva central, donde las distancias geográficas de por sí representan un desafío titánico para la supervivencia de los pacientes graves.
Un conflicto social que asfixia a la Amazonía
La muerte de Víctor Crisóstomo marca el punto más oscuro y trágico del paro indefinido impulsado por diversos gremios de transportistas, agricultores y organizaciones sociales en Ucayali. La medida de protesta, que ya cumple varios días de ejecución, surge como respuesta al incremento desmedido en el costo de los combustibles y de la canasta básica familiar, un fenómeno que ha impactado con particular severidad en las regiones amazónicas debido a los altos costos de flete y logística.
En distintos tramos de la Carretera Federico Basadre, el panorama es desolador y tenso. Cientos de camiones de carga pesada, cisternas de combustible y buses de transporte interprovincial permanecen varados a lo largo de decenas de kilómetros. La imposibilidad de tránsito ha comenzado a provocar el desabastecimiento de productos de primera necesidad en los principales mercados de abastecimiento de Pucallpa y zonas aledañas, elevando la especulación de precios y la zozobra en la población.
A la crisis económica y logística se le suma ahora la dimensión humana y judicial. La Fiscalía de la Nación y la Policía Nacional del Perú han dispuesto el inicio de las indagaciones preliminares en el sector de Irazola para identificar a los responsables de la colocación de los obstáculos que obstaculizaron el paso de la ambulancia, a fin de determinar las responsabilidades penales que correspondan por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud en la modalidad de homicidio culposo o exposición a peligro.
Un llamado urgente a la cordura y al diálogo
Mientras la familia de Víctor Crisóstomo exige justicia y llora la irreparable pérdida de su ser querido en medio de la impotencia, las fuerzas vivas de Ucayali hacen un llamado urgente al Gobierno Central y a las dirigencias de los gremios en protesta para establecer mesas de diálogo inmediatas que permitan destrabar el conflicto de manera pacífica.
La tragedia ocurrida en la ruta Aguaytía-Pucallpa deja al descubierto la urgencia de despolitizar la labor de los servicios de socorro y garantizar que, aún en los escenarios de protesta social más álgidos, la preservación de la vida humana se mantenga como un límite infranqueable. La carretera Federico Basadre continúa parcialmente bloqueada, pero la sombra de esta muerte evitable hoy pesa como un recordatorio doloroso sobre toda la región.
