Huánuco: 250 niños en las calles desnudan la inacción del Estado

Mientras las autoridades se limitan a charlas de sensibilización, la infancia en Amarilis y Pillco Marca sigue expuesta a la explotación laboral en mercados y vías públicas.
La desprotección de la infancia en Huánuco tiene una cifra que no admite complacencias: 250 niños y adolescentes sobreviven hoy trabajando en las calles, asumiendo una carga económica que el Estado no ha sabido mitigar. Según Ledy Ramírez de Vela, coordinadora del Servicio de Educadores de Calle del INABIF, esta población vulnerable en los distritos de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca ha quedado a merced de una precariedad que se agudizó tras la pandemia. Sin embargo, la respuesta institucional parece atrapada en un bucle de ‘sensibilización’ y acompañamiento preventivo que, en la práctica, no logra retirar a los menores de los focos de riesgo.
Zonas rojas identificadas, pero sin intervención efectiva
El diagnóstico del INABIF es preciso en la geografía, pero insuficiente en la acción. Se han detectado puntos críticos en el centro de Huánuco, los mercados de Paucarbamba y Puelles, la vía Viña del Río y el distrito de Pillco Marca. A pesar de tener este mapa de la vulnerabilidad plenamente cartografiado, las intervenciones se limitan a la orientación. Resulta cuestionable que, conociendo los lugares exactos donde la infancia es utilizada como mano de obra, los mecanismos de control no hayan logrado desbordar el ámbito preventivo para ofrecer soluciones de fondo.
La contradicción del aumento de personal
Ramírez de Vela ha confirmado que, ante el incremento de casos postpandemia, se procedió a la contratación de más personal especializado para la detección de menores en riesgo. No obstante, surge una interrogante ineludible: ¿por qué el aumento de recursos humanos no se traduce en una reducción tangible de la presencia infantil en las calles? Mientras la funcionaria subraya el derecho a la educación, la realidad en los mercados de la región sugiere que el sistema estatal llega tarde y con herramientas que no logran competir con la urgencia de subsistencia de estas familias.
Lo que falta aclarar
- ¿Qué indicadores de éxito maneja el INABIF para justificar que la ‘sensibilización’ es suficiente frente a 250 casos de trabajo infantil detectados?
- ¿Cuál es el destino real del presupuesto invertido en nuevo personal si los menores siguen siendo el motor económico en zonas de alto tránsito como Paucarbamba y Puelles?
- ¿Por qué no se evidencia una articulación coercitiva con el Ministerio Público para los casos donde la vulneración de derechos es sistemática y recurrente?
