Trujillo bajo fuego: Rescatan a empresario minero tras secuestro que dejó cuatro muertos
El caso se inició cuando sujetos interceptaron la camioneta en la que viajaba el comerciante y lo separaron del resto de personas que lo acompañaban

Fuente de imagen: Infobae
La liberación de Jenss Lara, tras 36 horas de cautiverio, expone la vulnerabilidad de una ciudad asediada por ‘Los Pulpos’ y el uso de uniformes policiales por criminales.
El retorno del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla (31) a su hogar en la urbanización El Bosque, tras ser rescatado el lunes 31 de agosto, no puede ocultar la brutalidad de un episodio que ha desnudado, una vez más, la crisis de seguridad en Trujillo. Mientras el Ministerio de Defensa intenta capitalizar la liberación como un logro operativo, la realidad es que el rastro de sangre dejado en la avenida Húsares de Junín —donde cuatro personas fueron acribilladas para concretar el rapto— evidencia una capacidad de fuego y una impunidad que las autoridades parecen incapaces de contener preventivamente.
Sangre en Húsares de Junín: El costo de un rapto
El ataque, ocurrido en la madrugada del domingo 30 de agosto, no fue un incidente menor. Según el reporte oficial, un grupo de sujetos armados interceptó el vehículo de Lara simulando una intervención policial. En el lugar fueron asesinados los agentes de seguridad Christopher Eduardo García Álvarez y Luis Alberto Rojas Ramos, además de Nadia Urtecho Rodríguez y Farhad Andrea Monzón Lingán. El uso de prendas similares a las de unidades especializadas de la PNP para ejecutar esta emboscada criminal cuestiona severamente el control sobre los implementos oficiales y la facilidad con la que el hampa suplanta a la autoridad.
La sombra de ‘Los Pulpos’ y la conexión internacional
De acuerdo con las declaraciones del ministro de Defensa, la operación policial permitió la captura de cinco personas: cuatro presuntos autores materiales —incluido el sujeto que habría disparado contra los ocupantes de la camioneta— y un presunto operador logístico. Este último, según la tesis de la PNP, sería el nexo con la organización criminal ‘Los Pulpos’, coordinando órdenes con cabecillas que se encontrarían fuera del territorio nacional. La investigación estima que al menos diez personas participaron en el despliegue, lo que confirma una estructura logística sofisticada operando a plena luz del día.
¿Éxito policial o reacción tardía?
Aunque el Ejecutivo resalta la «actuación diligente» que permitió hallar a Lara con vida tras más de 36 horas, el hecho de que el secuestro se haya perpetrado en una zona céntrica de Trujillo mediante un falso operativo policial deja un saldo crítico. La detención de los sospechosos y la recuperación de armas y uniformes son pasos necesarios, pero no devuelven la tranquilidad a una región donde el crimen organizado parece marcar la agenda, adelantándose sistemáticamente a las estrategias de inteligencia del Ministerio del Interior.
Lo que falta aclarar
- ¿Cómo obtuvieron los presuntos delincuentes uniformes y equipamiento idéntico al de las unidades especializadas de la Policía Nacional?
- ¿Qué falló en los sistemas de videovigilancia y patrullaje preventivo para que una columna de diez sujetos y varios vehículos operara con tal libertad en una avenida principal?
- ¿Qué acciones concretas se están tomando contra los cabecillas de ‘Los Pulpos’ que, según el propio Gobierno, dirigen estos crímenes desde el extranjero?
