Solo seis millones de los 28 millones votaron por Fujimori, Sánchez y López Aliaga

El desastroso proceso electoral organizado por el organismo de procesos electorales (ONPE), supervisado por el Jurado Nacional Elecciones (JNE), han motivado serios cuestionamientos a Corvetto, presidente de ONPE, por el manejo irregular, irresponsable y delictivo del proceso electoral, por el cual tiene abierta una carpeta en fiscalía que lo investiga, y cuestionamientosde varios sectores de la opinión pública, que rechazaron su presencia al frente de esta organización, lo que motivó su renuncia, ante este escándalo mayúsculo.
Indudablemente, las investigaciones que se realizan determinarán responsables sobre estas elecciones cuestionadas, por tirios y troyanos, y alguna prensa mermelera enquistada en la televisión, prensa escrita y radio, naturalmente con horradas excepciones, de periodistas honestos, que informan y comentan con objetividad, honestidad y veracidad.
Sin embargo los resultados lentos, lerdos y catatónicos, como las tortugas de Galápagos, valga la alusión a estos. nobles animales, en el conteo de sufragios de las actas de votación, y, los cuestionamientos sobre actas perdidas, erizaron los pelos de millares de ciudadanos, y llevaron a la desesperación al candidato del Partido de Renovación, liderado por López Aliaga (Porky), quien presentó una serie de denuncias y reclamaciones, convocando movilizaciones, azuzando a sus partidarios a una insurgencia, considerarando, que el nefasto proceso electoral, ha sido un fraude, por lo que él no reconocería los resultados y la proclamación. A última instancia, solicitó una auditoria internacional, y dijo no asumiría su curul de Senador, obtenido en las elecciones del 12 de abril. Sus partidarios en estas manifestaciones, a voz alzada clamaban por un golpe de Estado democrático. Pregunto ¿desde cuando hay o existe un golpe democrático?.
Los resultados al cien por ciento, según ONPE, arrojan el resultado siguiente : 2’876.187, que porcentualmente, representa el 17.179 por ciento para la señora K; 2’013.054, equivalente al 12.023 por ciento para el candidato del sombrero; y 1’993.677 por ciento para Porky.
Son un poco más de seis millones de votos alcanzados por los tres candidatos más votados que no hacen ni el 7 por ciento de los 28 millones de votantes que existen en el padrón electoral.
La diferencia entre Sánchez de Juntos por el Perú y López Aliaga de Renovación Popular es sólo de 19,377 votos, resultados que, finalmente, deben proclamarse, hoy domingo 17, a solo pocos días para la segunda vuelta, entre la señora K y el candidato del sombrero.
La disputa por la presidencia de la República tiene sus bemoles, pues tanto la señora K y el candidato del sombrero, llevan, como vulgarmente el pueblo lo califica sendas mochilas pesadas, que tendrán que aligerar o esclarecer, a efectos de convencer a un gran porcentaje de electores.
El antivoto contra ei fujimorismo es todavía fuerte. Hasta hace poco lo rechazaba el 50 por ciento, pues considera que la señora K gobernó desde el parlamento, durante estos diez últimos años y dígitó a través de sus congresistas el copamiento de varias instituciones tutelares de la patria, llámense la Junta Nacional de Justicia (JNJ), la fiscalía de la nación, el Tribunal Constitucional (TC), que la libró de la acusación de los cócteles, entre algunas decisiones que la favorrcieron. Además la carga de la dictadura nefasta de su padre; entre tanto, el candidato del sombrero, actual parlamentario, tendrá que esclarecer, principalmente, su vinculación ideolôgica con Antauro Humala, el desvío de fondos partidarios a su cuenta personal, contrataciones irregulares durante su gestión como ministro y falsa declaración ante ONPE etc.
El electorado ante este drama político se encuentra entre el Escila y el Caribdis, entre quien es el peor y el mejor, o como el vox populi lo dice se encuentra en la encrucijada terrible de votar por alguno de ellos o sufragar en blanco.
