Pisco: La informalidad mata a dos obreros tras fuga de amoniaco en planta clandestina

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El fallecimiento de dos operarios en el sector El Botadero expone la nula fiscalización industrial en Ica y el abandono de los responsables ante la tragedia.

La muerte de dos trabajadores en la provincia de Pisco no es un accidente aislado, sino la consecuencia directa de una actividad industrial que operaría al margen de la ley y bajo la sombra de la impunidad. El incidente, ocurrido en el asentamiento humano Dios Te Ama, revela una vez más la precariedad extrema a la que son sometidos los operarios en centros de procesamiento que, según las primeras investigaciones policiales, carecerían de cualquier autorización administrativa. Mientras las familias lloran a sus muertos, la pregunta sobre quién permitía que esta planta funcionara en la clandestinidad queda suspendida en un ambiente aún contaminado por gases tóxicos.

Tragedia en el pozo de residuos

El escenario de la desgracia fue una poza de residuos en un sector conocido como El Botadero. Según información de las autoridades, los trabajadores realizaban labores de mantenimiento cuando una fuga de amoniaco los dejó sin posibilidad de defensa. La inhalación del gas químico provocó asfixia inmediata y pérdida de conciencia. Entre las víctimas fatales se identificó a Antonio Palomino Pantoja, mientras que un tercer trabajador lucha por su vida en el Hospital San Juan de Dios, con pronóstico reservado tras haber sido rescatado con signos graves de intoxicación.

Clandestinidad y abandono patronal

Lo que agrava la situación es la presunta naturaleza ilegal de la procesadora de harina de pescado. El jefe policial de la zona ha señalado que el establecimiento no contaría con los permisos de ley, lo que explicaría la ausencia total de protocolos de seguridad industrial. Los familiares de los fallecidos han denunciado públicamente que, tras la tragedia, ningún representante de la empresa o dueños del local se han hecho presentes para asumir la responsabilidad o brindar asistencia, dejando en evidencia un desprecio absoluto por la vida de sus subordinados.

Intervención de emergencia y riesgo químico

La gravedad del evento obligó a la Compañía de Bomberos de Pisco a desplegar equipos especializados en materiales peligrosos. Los rescatistas debieron utilizar trajes herméticos y respiradores autónomos para recuperar los cuerpos debido a que la concentración de amoniaco hacía el aire irrespirable en varios metros a la redonda. Aunque la municipalidad provincial ha procedido con la clausura del local, esta medida resulta tardía para quienes perdieron la vida en una instalación que nunca debió estar operativa bajo esas condiciones.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué las autoridades municipales y de fiscalización laboral no detectaron a tiempo el funcionamiento de esta presunta planta clandestina en una zona urbana?
  • ¿Quiénes son los propietarios reales de este establecimiento y bajo qué cargos penales serán procesados ante la muerte de dos ciudadanos?
  • ¿Qué medidas de reparación inmediata recibirán las familias de Antonio Palomino Pantoja y del trabajador que permanece en estado crítico?

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