Arequipa: Rebeca Llacho Cahuana falleció durante una liposucción en la clínica Florez Salud

image-47.jpg

El deceso de Rebeca Llacho Cahuana durante una liposucción en Cayma no solo deja a dos niños huérfanos, sino que destapa una cadena de presuntas irregularidades y evasiones.

La muerte de Rebeca Llacho Cahuana (32) en la clínica Florez Salud no puede ser despachada como una simple complicación médica. Lo ocurrido el pasado viernes en el distrito de Cayma, donde una intervención estética terminó con el traslado de la paciente —ya sin vida— al Hospital Honorio Delgado, exige una respuesta inmediata de las autoridades ante la preocupante desaparición del médico responsable y las presuntas trabas impuestas por el establecimiento durante la intervención de la Policía Nacional.

Del quirófano a la morgue: una intervención bajo sospecha

Según reportes de la PNP recogidos por RPP, Llacho Cahuana se sometía a una liposucción cuando surgieron complicaciones que el personal de la clínica privada no pudo controlar. La gravedad del caso se evidencia en un dato contundente: al llegar al Hospital Regional Honorio Delgado, la madre de familia ya no presentaba signos vitales. Este desenlace plantea interrogantes sobre si el establecimiento contaba con el equipamiento necesario para manejar una crisis intraoperatoria o si se postergó el traslado de forma negligente.

El médico ausente y la obstrucción en Cayma

La actuación de la clínica Florez Salud tras el fallecimiento resulta, cuando menos, cuestionable. Agentes del área de Homicidios del Depincri que acudieron al local en la urbanización León III informaron que el médico encargado de la cirugía no se encontraba en el lugar. A esto se suma que, según la Policía, el personal de la clínica presentó dificultades que obstaculizaron el desarrollo de las diligencias de ley, un comportamiento que entorpece la identificación de los presuntos responsables en este caso de presunta negligencia.

Justicia para una familia fracturada

Mientras las autoridades del Depincri inician las investigaciones, dos menores de edad quedan en la orfandad. Los familiares de la víctima han sido enfáticos en exigir la captura del profesional que lideró la operación, cuya identidad y paradero actual deben ser esclarecidos por el Ministerio Público. La indignación de los allegados subraya una realidad crítica en Arequipa: la aparente falta de fiscalización rigurosa sobre los centros que ofrecen procedimientos estéticos de alto riesgo.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué el médico responsable de la operación abandonó la clínica antes de la llegada de los peritos de Homicidios del Depincri?
  • ¿Qué acciones específicas realizó la clínica Florez Salud para, según la PNP, obstaculizar las diligencias iniciales tras la muerte de la paciente?
  • ¿Contaba el establecimiento con una unidad de cuidados intensivos o protocolos de evacuación inmediata validados por las autoridades de salud?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *