Quiroga arremete contra Corvetto: ¿Es sostenible el jefe de la ONPE para la segunda vuelta?

El constitucionalista califica de “impensable” mantener al titular del organismo electoral tras los fallos en la distribución de material y propone su suspensión inmediata.
La integridad de las Elecciones 2026 se encuentra bajo fuego cruzado tras los críticos fallos reportados en la distribución de material electoral. Para el abogado constitucionalista Aníbal Quiroga, la situación del jefe de la ONPE, Piero Corvetto, ha cruzado el umbral de lo tolerable, calificando su permanencia como un factor que, lejos de dar estabilidad, altera el sistema democrático. En un escenario de crisis de confianza, Quiroga sostiene que no existen garantías de imparcialidad ni de eficiencia para encarar el balotaje del próximo 7 de junio.
La sombra de la ineficiencia sobre la ONPE
Según el jurista, el escenario actual es «inédito y complicado». Aunque el marco legal peruano está diseñado para proteger la autonomía de los jefes de los organismos electorales frente a presiones políticas, Quiroga cuestiona qué sucede cuando es la propia autoridad quien pone en riesgo el proceso. Bajo su análisis, Corvetto no ha logrado demostrar un manejo solvente, dejando en el aire la duda sobre si los errores en la logística electoral responden a una falta de capacidad o a una cuestionable «mala intención».
La ruta de la suspensión: ¿Balón en la cancha de la JNJ?
Ante la inviabilidad de una renuncia voluntaria, Quiroga plantea una salida jurídica directa: que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) solicite a la Junta Nacional de Justicia (JNJ) una medida cautelar de suspensión contra Corvetto. Esta figura permitiría apartar al funcionario mientras se desarrolla un proceso de destitución, evitando que su presencia contamine la segunda vuelta. El abogado enfatiza que la JNJ tiene la facultad procedimental para actuar de oficio ante una situación que califica de insostenible.
El factor tiempo y la imposibilidad de nulidad
Pese a la severidad de sus críticas, Quiroga advierte que cualquier decisión administrativa no debe colisionar con el calendario electoral ya establecido. En ese sentido, descartó de plano la posibilidad de anular los comicios o realizar elecciones parciales, recordando que para invalidar el proceso se requeriría una cifra superior a los 14 millones de votos nulos o blancos, un escenario estadísticamente inexistente. La prioridad, según el abogado, debe ser asegurar un conteo de actas impecable que respete la voluntad popular.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuáles son las razones técnicas exactas que provocaron la demora en la entrega del material electoral para la primera vuelta?
- ¿Por qué la Junta Nacional de Justicia no ha tomado medidas preventivas pese a la investigación por presunta colusión que pesa sobre el jefe de la ONPE?
- ¿De qué manera garantizará la ONPE que los errores logísticos no se repitan el 7 de junio si se mantiene la misma línea de mando?
