Minedu suspende clases 10 y 13 de abril por Elecciones 2026

Más de 10 mil colegios públicos y privados cerrarán sus puertas por tres días debido a los comicios. El Ministerio de Educación exige recuperación, pero sin un plan claro que evite la improvisación.
El Ministerio de Educación (Minedu) ha confirmado la suspensión de actividades escolares en 10,130 instituciones educativas a nivel nacional, tanto públicas como privadas, para las Elecciones Generales del 12 de abril de 2026. La medida, que implica el cierre de aulas el viernes 10 y el lunes 13 de abril, responde a la necesidad de acondicionar estos centros como locales de votación, según lo informado por la cartera. Sin embargo, la decisión plantea serias interrogantes sobre la anticipación y la gestión del calendario lectivo, impactando directamente en la continuidad educativa de miles de estudiantes.
Colegios en pausa: Un costo previsible para la educación
La ministra de Educación, María Esther Cuadros, precisó que la disponibilidad de los locales escolares desde el viernes hasta el lunes es indispensable para el desarrollo de la jornada electoral, en coordinación con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Esta disposición, difundida a través de una nota de prensa del Minedu, significa que miles de estudiantes perderán al menos dos días de instrucción formal. ¿Se trata de una situación inevitable o de una falta de previsión en la planificación interinstitucional que debería priorizar el derecho a la educación?
La carga de la recuperación: ¿Quién asume la responsabilidad?
Ante la inminente pérdida de horas lectivas, el Minedu ha trasladado la responsabilidad de la recuperación a las direcciones regionales de Educación, las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) y a los propios colegios. Se les ha encomendado la tarea de “organizar planes” para asegurar el cumplimiento del calendario escolar. No obstante, la comunicación no detalla un marco o lineamientos claros para esta recuperación, dejando a la discreción de cada institución la implementación de soluciones que, históricamente, han generado disparidades y sobrecarga para docentes y alumnos.
Infraestructura electoral vs. educativa: ¿Garantías suficientes?
Finalmente, el sector educativo ha dispuesto que las autoridades supervisen el estado de la infraestructura escolar después de los comicios, para asegurar que los locales sean devueltos en condiciones adecuadas para el reinicio de clases. Esta medida, si bien necesaria, no aborda la recurrente preocupación sobre el deterioro o el uso inadecuado de las instalaciones durante los procesos electorales. ¿Qué mecanismos concretos se implementarán para garantizar que los colegios, que ya enfrentan brechas de infraestructura, no sufran daños adicionales o demoras en su rehabilitación?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué directrices concretas o recursos adicionales proporcionará el Ministerio de Educación para apoyar a las UGEL y colegios en la organización efectiva de los planes de recuperación de clases, más allá de la mera instrucción de ‘organizar planes’?
- ¿Qué evaluación previa se realizó sobre el impacto real de la suspensión de clases en el avance curricular y en el aprendizaje de los estudiantes, especialmente en un contexto donde el calendario escolar ya es ajustado?
- ¿Se consideraron alternativas para minimizar la interrupción de clases, como la habilitación de locales de votación no escolares o la optimización de los tiempos de instalación y desinstalación electoral, en coordinación con la ONPE?
- ¿Qué mecanismos de fiscalización y sanción se aplicarán para garantizar que los locales escolares sean devueltos sin deterioros y en el tiempo estipulado, evitando así mayores retrasos en el retorno a las aulas?
