Amnistía Internacional acusa a EE. UU. de negligencia criminal en ataque a escuela en Irán

La ONG exige rendición de cuentas a Washington por el bombardeo que mató a 168 personas, incluyendo más de cien niños, señalando un posible crimen de guerra.
Amnistía Internacional ha lanzado una contundente acusación contra el Ejército de Estados Unidos, señalando que “no tomó las medidas oportunas” para evitar el devastador ataque a una escuela en Minab, al sur de Irán, ocurrido el 28 de febrero. Este incidente, que cobró la vida de 168 personas, entre ellas más de un centenar de niños, ha llevado a la organización a exigir una investigación transparente e independiente, alertando sobre la posible comisión de un crimen de guerra.
La sombra de la negligencia y un fallo de inteligencia
La investigación de Amnistía Internacional sugiere que las fuerzas estadounidenses pudieron haber actuado basándose en informes de inteligencia “anticuados” y sin cumplir con la obligación de verificar que el objetivo era de naturaleza militar. Erika Guevara-Rosas, directora de Investigación de Amnistía, calificó el suceso como un “ejemplo repugnante del precio catastrófico” que pagan los civiles. Washington, según Guevara-Rosas, “podía y debía haber sabido que se trataba de un edificio escolar”. La ONG advierte que, si Estados Unidos no identificó la escuela, esto revelaría una “grosera negligencia” y un “vergonzoso fallo de Inteligencia”, constituyendo una “grave violación del Derecho Internacional Humanitario”.
¿Un ataque indiscriminado y crimen de guerra?
La gravedad de las acusaciones se eleva si Washington era consciente de que la escuela se encontraba adyacente al complejo de la Guardia Revolucionaria de Irán y aun así procedió con el ataque sin tomar las precauciones debidas. Amnistía Internacional sostiene que esto “equivaldría a lanzar de forma imprudente un ataque indiscriminado” y debe ser investigado como un “crimen de guerra”. La organización ha documentado, mediante material audiovisual y fuentes en terreno, el uso de un misil Tomahawk, de fabricación y uso exclusivo del Ejército estadounidense, en el ataque a la escuela Shajare Tayebé y a otras doce estructuras del complejo militar.
Irán también bajo el ojo crítico
Amnistía Internacional no exime de responsabilidad a las autoridades iraníes, señalando la preocupante cercanía entre instalaciones militares y centros civiles. La organización ha instado a Teherán a reubicar a la población lejos de zonas susceptibles de bombardeo. Además, ha reprochado a Irán la supuesta “explotación” del sufrimiento de las víctimas y sus familias con fines propagandísticos, una práctica que desvía la atención de la urgente necesidad de protección civil en zonas de conflicto.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuál fue el proceso exacto de verificación de objetivos y por qué la información sobre la escuela Shajare Tayebé, que dejó de ser instalación militar en 2016, no fue actualizada por la inteligencia estadounidense?
- ¿Qué pasos concretos tomará el gobierno de Estados Unidos para iniciar la investigación transparente e independiente exigida por Amnistía Internacional, y cuándo se harán públicos sus resultados?
- Dada la confirmada dependencia de la Inteligencia Artificial en el procesamiento de datos para operaciones militares, ¿cómo se asegura que esta tecnología no perpetúe o agrave la dependencia en información desactualizada, con consecuencias tan letales?
- ¿Qué medidas inmediatas implementarán tanto Estados Unidos como Irán para garantizar la protección de civiles y evitar que instalaciones educativas o civiles sean blanco o se ubiquen en zonas de riesgo militar?
