Canon minero: la paradoja de presupuestos históricos que no se traducen en bienestar

El Boletín Estadístico Minero del Minem reportó que los recursos por canon, regalías y derecho de vigencia ya superaron los S/ 10.045 millones distribuidos durante todo 2025 a los gobiernos subnacionales

El canon minero y la responsabilidad de elegir bien

Fuente de imagen: Infobae

Con transferencias que superan los S/ 13,000 millones, las regiones enfrentan una incapacidad de gestión para cerrar brechas sociales.

Este domingo 4 de octubre, el Perú se enfrenta a una elección de autoridades regionales y municipales en un contexto de profunda contradicción estructural. A pesar de que las transferencias por canon, regalías y derecho de vigencia han alcanzado un máximo histórico de S/ 13,095 millones en lo que va de 2026, la realidad de las provincias sigue marcada por la deficiencia en servicios básicos. La abundancia de recursos financieros no parece ser la garantía de desarrollo, sino más la evidencia de una gestión pública ineficiente que perpetúa la desigualdad territorial.

El contraste de Áncash: ingresos récord frente a bajo progreso social

Áncash se posiciona como la región que más canon recibe a nivel nacional con S/ 2,226 millones en lo que va de 2026, lo que representa el 17% del total del país. Sin embargo, este dominio financiero choca con una realidad social mediocre: el Índice de Progreso Social Regional 2026 de Centrum PUCP sitúa a la región en el puesto 10, con apenas 60.5 puntos sobre 100, ubicándola en la categoría “Medio Bajo”. Mientras el dinero fluye, las brechas críticas en salud, agua, saneamiento y vivienda persisten, cuestionando la efectividad de los planes de inversión de sus autoridades regionales.

Moquegua y la lección de la gestión eficiente

El caso de Moquegua ofrece un contrapunto necesario para el análisis nacional. Siendo solo la quinta región más beneficiada con el 8.6% de las transferencias, lidera el Índice de Progreso Social Regional con 66.6 puntos, siendo la única en la categoría “Medio Alto”. Su desempeño destacado en educación y nutrición demuestra que el factor determinante no es el volumen de dinero recibido, sino la capacidad técnica y política para ejecutar el presupuesto en resultados tangibles para la ciudadanía. La diferencia entre regiones subraya que el problema del Perú no es la falta de recursos, sino la parálisis de sus gobiernos locales.

La brecha de ejecución y el riesgo de la corrupción

Las cifras del Instituto Peruano de Economía (IPE) son alarmantes: en la última década solo se ha ejecutado el 66% del presupuesto del canon. Esta ineficiencia se agrava al que ComexPerú señala que en 2025 quedaron sin ejecutar más de S/ 10,000 millones de inversión pública, con gobiernos locales de apenas un 74% de promedio. A este escenario se suma la vulnerabilidad institucional ante la criminalidad, pues la Fiscalía registró cerca de 2,000 condenas por corrupción de funcionarios solo en 2025, lo que exige que el electorado no solo evalúe promesas, sino perfiles de integridad y capacidad de gestión probada.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué regiones que reciben el 17% del canon nacional mantienen sus niveles de progreso social en la categoría de ‘Medio Bajo’?
  • ¿Qué mecanismos de control y transparencia proponen los candidatos para evitar que los S/ 10,000 millones de inversión no ejecutada el año pasado se repitan en su gestión?
  • ¿Con qué planes técnicos específicos cuentan las autoridades propuestas para superar el promedio histórico de ejecución del 66% que señala el IPE?

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