Inacción en el Huallaga: DIRESA Huánuco solo «observa» plaga de simúlidos tras gasto millonario

Vigilancia Entomológica atribuye la proliferación estacional a la reducción del caudal y a vertimientos domésticos; la DIRESA señala que actualmente solo realiza seguimiento de la densidad de estos insectos

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Vigilancia Entomológica admite que la producción de bacterias para control biológico es insuficiente, dejando a la población a merced de los vertimientos y el bajo caudal.

La Dirección Regional de Salud (DIRESA) de Huánuco parece haber adoptado un rol de espectador frente a la alarmante proliferación de simúlidos en el río Huallaga. Pese a que el sector de Vigilancia Entomológica reconoce la presencia de millones de larvas entre Huancachupa y el puente Huayopampa, la respuesta institucional se limita a un seguimiento pasivo. El escenario es crítico: el bajo caudal estacional y la acumulación de residuos domésticos han convertido las riberas en un criadero masivo, mientras la autoridad sanitaria se escuda en la falta de capacidad operativa para ejecutar un control real.

Un control biológico que quedó en el papel

José Luis Abanto Álvarez, responsable de Vigilancia Entomológica, ha señalado que la solución técnica existe: el Bacillus thuringiensis. Sin embargo, lo que resulta cuestionable es que, tras una inversión de aproximadamente S/ 1.9 millones en biorreactores y equipos de laboratorio, la producción de esta bacteria sea hoy insuficiente. ¿Para qué se invirtieron casi dos millones de soles si el sistema no es capaz de generar el insumo necesario para intervenir el río en el momento de mayor densidad larval?

El Huallaga como vertedero impune

El problema no es solo biológico, es de gestión ambiental. Según el especialista, los vertimientos domésticos y la materia orgánica acumulada en piedras y lodo son el combustible que alimenta este ciclo. No obstante, la labor de la DIRESA se limita a describir el fenómeno sin articular acciones que frenen el vertido de residuos. Mientras el caudal no suba hacia noviembre o diciembre, los huevos de simúlidos —que pueden resistir más de un año— seguirán garantizando una plaga persistente ante la mirada inerte de los funcionarios.

Vigilancia sin intervención: el consuelo de la estadística

Resulta contradictorio que la labor actual de la entidad sanitaria se reduzca a «evaluar la densidad poblacional». Contar insectos no soluciona el problema de salud pública. Abanto admite que la presencia natural de la bacteria en el suelo es insuficiente y que el control real requeriría una producción a escala que hoy no se ejecuta. Esta confesión deja en evidencia un vacío de gestión: se tiene el equipo y se conoce el foco, pero no se traduce en acciones que protejan a la ciudadanía.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué los biorreactores adquiridos con el presupuesto de S/ 1.9 millones no están produciendo el Bacillus thuringiensis en las cantidades requeridas para el Huallaga?
  • ¿Qué funcionarios son responsables de que una inversión millonaria en equipos de laboratorio no se traduzca hoy en una reducción real de la plaga?
  • ¿Existe un cronograma concreto para pasar de la simple «vigilancia» a la aplicación efectiva del control biológico antes de que termine la temporada de bajo caudal?

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