Sismo de 7.2 en Ayacucho: El violento recordatorio de nuestra precaria gestión de riesgos
Un fuerte sismo de magnitud 7.2 se registró a las 13:00 horas de hoy jueves 20 de agosto. Su epicentro se localizó cerca de la localidad de Coracora, región…

Fuente de imagen: Agencia Andina
El potente movimiento telúrico sentido en Lima expone las brechas de comunicación y la falta de respuesta inmediata en las zonas más vulnerables del país.
Un sismo de magnitud 7.2 con epicentro en Ayacucho ha sacudido gran parte del territorio nacional, extendiendo el pánico hasta la capital y evidenciando, una vez más, la fragilidad de un Estado que parece reaccionar solo cuando la tierra se mueve. Aunque la magnitud del evento califica técnicamente como un terremoto mayor, la rapidez en la difusión de datos oficiales y la evaluación de daños en las zonas altoandinas sigue siendo el eslabón más débil de una cadena de prevención que, en el papel, dice estar preparada, pero en la práctica deja a regiones enteras en la incertidumbre.
El epicentro de la desidia
El registro de 7.2 grados en Ayacucho no es una cifra menor; es un evento de gran escala que pone a prueba la resistencia de viviendas y servicios básicos en una región históricamente postergada. Mientras en Lima el sacudón generó alarma y saturación de líneas, en el epicentro la realidad suele ser el aislamiento. ¿Cómo es posible que, ante un evento de esta envergadura, el flujo de información desde las provincias hacia el centro del país presente los mismos retrasos de hace una década? La centralización de la emergencia es, en sí misma, un desastre adicional.
Lima y la alerta que no termina de llegar
El hecho de que el sismo se haya sentido con fuerza en Lima vuelve a poner sobre la mesa la efectividad de los protocolos de Defensa Civil y los sistemas de mensajería de emergencia. Si un sismo a cientos de kilómetros genera este nivel de zozobra, la pregunta sobre la resistencia de la infraestructura en la capital ante un evento similar es ineludible. La magnitud 7.2 es una advertencia que el Ejecutivo debe tomar con la seriedad que la gestión de riesgos exige, lejos de los comunicados protocolares que poco dicen sobre la seguridad real del ciudadano.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuál es el reporte detallado y verificado de daños en las comunidades más alejadas del epicentro en Ayacucho, más allá de las cifras preliminares?
- ¿Por qué persisten las fallas en la conectividad y la comunicación inmediata entre los gobiernos regionales y el Instituto Nacional de Defensa Civil tras un sismo de magnitud mayor?
- ¿Qué acciones concretas de reforzamiento de infraestructura se han ejecutado en las zonas de mayor riesgo sísmico tras las constantes advertencias de los organismos técnicos?
