Vivian Olivos rompe con Fuerza Popular y anuncia respaldo a Roberto Sánchez

La segunda vuelta presidencial sumó un nuevo remezón político en la recta final de la campaña. La congresista Vivian Olivos Martínez presentó su renuncia irrevocable al partido Fuerza Popular, agrupación con la que llegó al Parlamento, y posteriormente hizo público su respaldo a la candidatura de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú.
La decisión fue comunicada mediante un oficio dirigido al presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo. En el documento, la parlamentaria señaló que su alejamiento de Fuerza Popular responde a una reflexión personal y al ejercicio de su derecho constitucional a la libertad de asociación y participación política.
Olivos pidió que la autoridad electoral realice las acciones correspondientes conforme a la normativa vigente, dejando constancia formal de su desvinculación partidaria. Aunque agradeció el espacio político que tuvo dentro del fujimorismo, remarcó que su decisión se basa en motivos de conciencia y en su compromiso con valores democráticos.
La renuncia no ocurre en un momento cualquiera. Se produce en plena etapa decisiva de la segunda vuelta electoral, cuando el país se encuentra dividido entre las candidaturas de Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú. En ese contexto, el alejamiento de una congresista electa por el fujimorismo adquiere un peso político mayor.
Días antes de formalizar su salida, Olivos ya había dejado señales públicas de que tomaría una postura distinta a la de su partido. En sus redes sociales indicó que finalmente había decidido por quién votar y advirtió que su posición no sería del agrado de todos. También sostuvo que su decisión estaba guiada por sus principios y por su compromiso con el país y con los sectores más necesitados.
Luego, mediante un video, la parlamentaria confirmó que votará por Juntos por el Perú. En su pronunciamiento sostuvo que tomar una decisión electoral no necesariamente define una ideología política, pero que en esta coyuntura correspondía asumir una posición clara. Además, exhortó a los ciudadanos de la región Lima a respaldar a JP en las urnas.
Olivos también afirmó que su decisión responde a coincidencias políticas y a la defensa de la democracia. En su mensaje, señaló que el objetivo central debe ser el Perú y expresó su rechazo a cualquier posibilidad de autoritarismo. “Nada limitará mi derecho a la libre expresión”, escribió en una publicación difundida en la red social X.
El movimiento político de la congresista golpea directamente al discurso de unidad que Fuerza Popular intenta mostrar en el tramo final de la campaña. Aunque las renuncias individuales no necesariamente modifican por sí solas una elección, sí tienen impacto simbólico cuando provienen de figuras que formaron parte de la propia estructura partidaria.
La salida de Olivos también revela las tensiones internas que pueden aparecer en los partidos durante una elección polarizada. En este caso, una parlamentaria que llegó al Congreso bajo el símbolo de Fuerza Popular decide apartarse de la organización y respaldar públicamente a la candidatura contraria.
Hasta el momento, la renuncia de Vivian Olivos se suma a los hechos políticos que marcan una campaña cargada de confrontación, definiciones personales y reacomodos de último minuto. Su decisión deja un mensaje claro: incluso dentro de las filas del fujimorismo existen voces que han optado por tomar distancia de Keiko Fujimori en el momento más sensible de la elección.
Con esta postura, la legisladora queda fuera de Fuerza Popular y se ubica políticamente en la otra orilla de la segunda vuelta. Su respaldo a Roberto Sánchez no solo representa una decisión personal, sino también un gesto político que será leído como una fractura pública dentro del espacio que la llevó al Parlamento.
