Debate 2026: Las sombras de los asesores y las contradicciones de última hora

Entre figuras recicladas y planes de gobierno presentados a contrarreloj, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez revelaron quiénes mueven los hilos detrás de sus candidaturas.
El reciente debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) no solo expuso las propuestas de los candidatos, sino también las urgencias de sus entornos técnicos en los intermedios del evento. Mientras Keiko Fujimori se rodeó de su guardia histórica para consolidar un discurso sin fisuras, Roberto Sánchez apostó por el reciclaje de figuras del gobierno de Pedro Castillo y la presentación de un plan de gobierno de último minuto, dejando en el aire la pregunta sobre qué tan sólida es la estructura que pretende gobernar el país.
El reciclaje ministerial en el equipo de Sánchez
Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, recurrió a la asesoría directa del exministro de Economía Pedro Francke y del excanciller Manuel Rodríguez Cuadros. El papel de Francke resulta particularmente ambiguo: aunque asesora activamente al candidato, ha adelantado que no planea asumir nuevamente la cartera de Economía. Esta distancia estratégica coincide con los esfuerzos del partido por proyectar estabilidad macroeconómica, incluyendo la promesa de ratificar a Julio Velarde en el Banco Central de Reserva (BCR), según declaraciones de Rodríguez Cuadros. ¿Es esta una convicción técnica o una maniobra desesperada para calmar a los mercados a días de la votación?
La guardia inamovible de Fuerza Popular
Por el lado de Keiko Fujimori, la asistencia técnica recayó en los integrantes de su propia plancha: Miguel Torres y Luis Galarreta. La presencia de Torres no pasó desapercibida, especialmente tras sus polémicas declaraciones sobre la salida de Pedro Castillo. Al ser consultado, el candidato a la primera vicepresidencia evitó cualquier autocrítica y ratificó su postura, calificando la actuación de los poderes del Estado como una respuesta a una «afrenta a la democracia». El fujimorismo opta por cerrar filas con su círculo más leal, evitando cualquier renovación de rostros en un momento crítico de la campaña.
Planes de gobierno sobre la marcha
Resulta alarmante que, a escasos días de la segunda vuelta, Juntos por el Perú haya presentado un nuevo plan de gobierno. Este cambio de hoja de ruta en el último tramo de la contienda sugiere una falta de previsión o una adaptación reactiva a las encuestas, restando seriedad a las propuestas iniciales. Mientras tanto, en el bloque naranja, la dependencia de figuras que ya han ocupado roles protagónicos en procesos electorales anteriores plantea la duda de si existe un verdadero recambio técnico o si se trata simplemente de la misma estructura que ha fracasado en intentos previos.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuál es el peso real de Pedro Francke en el plan de gobierno de Sánchez si, según sus propias palabras, no está dispuesto a asumir la ejecución de dichas políticas desde el Ministerio de Economía?
- ¿Cómo justifica Juntos por el Perú la presentación de un nuevo plan de gobierno a tan poco tiempo de los comicios sin que esto sea interpretado como una improvisación ante el electorado?
- ¿Qué garantías de apertura ofrece Keiko Fujimori si su círculo de asesoría más cercano se limita estrictamente a su plancha presidencial y a figuras cuestionadas por su retórica política?
- ¿La ratificación de Julio Velarde por parte de Sánchez es un compromiso programático real o una concesión retórica para distanciarse del legado económico del gobierno de Castillo?

