Loreto: 60 niños indígenas habrían muerto por tos ferina ante la indolencia del Estado

La CNDDHH alerta una tragedia humanitaria en la cuenca del Chambira, donde 10 mil personas dependen de un solo médico mientras el Minsa posterga la emergencia.
Una cifra que debería sacudir las bases del Ministerio de Salud permanece estancada en la indiferencia oficial. Según la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), más de 60 niños indígenas habrían fallecido en comunidades de Loreto debido a un brote de tos ferina que azota la cuenca del río Chambira, en el distrito de Urarinas. Esta crisis, que afecta a poblaciones históricamente vulnerables, no es solo un fenómeno clínico, sino el resultado de una desatención sistemática: muchas de estas muertes pudieron evitarse con una respuesta estatal que, según la organización, simplemente no llegó a tiempo.
Promesas de escritorio frente a entierros reales
La inacción tiene fechas y responsables. Gilberto Inuma, presidente de la Federación de Pueblos Indígenas Urarinas (FEPIURCHA), reveló que tras cuatro viajes a Lima y reuniones sostenidas en abril, el Ministerio de Salud se comprometió a declarar la emergencia sanitaria en mayo. Sin embargo, el plazo venció y la firma que podría viabilizar recursos y personal sigue ausente. ¿Cuántas vidas más deben reportarse para que un compromiso ministerial se convierta en un decreto ejecutivo? La burocracia parece avanzar a un ritmo distinto al de la bacteria Bordetella pertussis en la Amazonía.
Un solo médico para 10 mil personas
La precariedad en la zona de Urarinas roza lo absurdo. Las federaciones indígenas denuncian que para atender a 60 comunidades nativas, donde habitan aproximadamente 10 mil personas, solo existe un médico disponible. A este déficit estructural se suma el abandono del Centro de Salud Intercultural de Nueva Unión, que desde abril carece de personal remunerado. La salida de los profesionales por falta de pago no solo interrumpió la atención permanente, sino que dejó a miles de ciudadanos a merced de una enfermedad que provoca neumonía y convulsiones en los más pequeños.
El ultimátum de las federaciones
Ante el silencio administrativo, las organizaciones indígenas (FEPIURCHA, FEIURCHA, FECONACERC y FIURCO) han advertido que no descartan adoptar medidas de control territorial en el río Marañón y sus afluentes. La exigencia es clara: presupuesto inmediato para contratar personal médico fijo, abastecimiento real de medicamentos e infraestructura básica. La advertencia de las comunidades no es un gesto de confrontación gratuito, sino el último recurso de poblaciones que ven morir a sus niños mientras esperan que el Estado cumpla con su deber más elemental: garantizar el derecho a la salud.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué el Ministerio de Salud incumplió el compromiso de declarar la emergencia sanitaria en mayo, tal como denuncian las federaciones?
- ¿Cuál es la justificación técnica para que el Centro de Salud de Nueva Unión se quedara sin presupuesto para personal desde el mes de abril?
- ¿Qué acciones de vacunación y cerco epidemiológico se han ejecutado realmente en la cuenca del Chambira tras los primeros reportes de decesos?
