Piura inundada: ¿Hasta cuándo la inacción ante un drama recurrente?
La ciudad de Piura nuevamente sucumbe a las inundaciones tras lluvias moderadas, evidenciando la persistente falta de infraestructura y la desatención de promesas.
La ciudad de Piura amaneció este martes 3 de febrero con avenidas y calles principales intransitables debido a severas inundaciones. Pese a que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) reportó una precipitación de apenas 6 milímetros tras cerca de dos horas de lluvia, el impacto fue devastador, dejando en evidencia la alarmante vulnerabilidad de la infraestructura local y la aparente ineficacia de las medidas preventivas. ¿Cómo es posible que una lluvia calificada como moderada cause tal paralización en una región históricamente golpeada por eventos climáticos?
Un problema crónico y la voz de los vecinos ignorada
La urbanización Ignacio Merino, identificada como un punto crítico por su ubicación baja, fue una de las zonas más afectadas, con el agua ingresando a numerosas viviendas y obligando a los residentes a levantar muros de contención. Sin embargo, este escenario no es novedad. Vecinos como Víctor Sandoval denuncian que “este problema no es de ahora, data de muchos años atrás”, señalando la ausencia de un sistema de drenaje pluvial adecuado en las avenidas nuevas, a pesar de las advertencias recurrentes sobre la temporada de lluvias.
La indignación crece ante la repetición anual de esta problemática. La falta de drenaje no solo paraliza el tránsito, sino que también genera un riesgo inminente para peatones y conductores, quienes no pueden divisar buzones abiertos, huecos o desniveles bajo el agua acumulada. Los puntos críticos se extienden más allá de Ignacio Merino, incluyendo urbanizaciones como Chical, catalogadas como “cuencas ciegas” donde el agua se estanca sin salida natural.
Alertas que no se traducen en soluciones
El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) había emitido un informe advirtiendo sobre un escenario de riesgo en la sierra y costa norte, especialmente en Piura, ante la previsión de lluvias intensas entre el 3 y 4 de febrero de 2026. Se esperaban acumulados de hasta 25 milímetros por día en la costa norte y 20 milímetros por día en la sierra, lo que incrementaba la probabilidad de inundaciones y movimientos en masa.
El Senamhi, por su parte, pronosticó precipitaciones de moderada intensidad para Piura, con acumulados de entre 12 y 20 milímetros por día en la sierra norte, afectando provincias como Ayabaca, Huancabamba, Morropón, Piura, Sullana y Talara. Ante estas alertas claras y los pronósticos de mayores volúmenes de lluvia, la respuesta observada en la ciudad tras una precipitación de solo 6 milímetros genera serias dudas sobre la capacidad de gestión y prevención de las autoridades locales y regionales. ¿Qué medidas concretas se tomaron para mitigar el impacto pronosticado?
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué una precipitación de apenas 6 milímetros, según el Senamhi, es suficiente para sumir a Piura en una emergencia, evidenciando una infraestructura de drenaje críticamente deficiente?
- ¿Qué acciones y proyectos de infraestructura se han implementado, o se planean implementar con urgencia, para dotar de sistemas de drenaje pluvial a las avenidas nuevas y a zonas recurrentemente afectadas como Ignacio Merino y Chical, tal como exigen los ciudadanos?
- Ante las advertencias de Cenepred y Senamhi de mayores volúmenes de lluvia para los próximos días (3 y 4 de febrero de 2026), ¿cuál es el plan de contingencia detallado para proteger a la población y evitar que la situación se agrave?
- ¿Quiénes son los funcionarios responsables de la planificación urbana y la gestión de riesgos en Piura que deben rendir cuentas por la constante vulnerabilidad de la ciudad ante eventos climáticos predecibles?

