DDC Cusco en ‘alerta’: Huaico en acceso a Machu Picchu
Un deslizamiento de tierra impacta la ruta férrea a Machu Picchu, generando la habitual declaratoria de emergencia de la DDC Cusco. Sin embargo, persisten serias dudas sobre la efectividad y transparencia de las medidas.
Un huaico ocurrido el domingo 25 de enero ha vuelto a poner en jaque el acceso amazónico al Santuario Histórico de Machu Picchu, afectando gravemente la vía férrea entre la ciudadela inca e Hidroeléctrica. La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco, ante esta situación crítica que perjudica a turistas y operadores, se ha declarado en un predecible “estado de alerta” y ha anunciado la activación de medidas de emergencia. No obstante, la ciudadanía y el sector turismo exigen más que comunicados: se necesitan acciones concretas y una clara rendición de cuentas.
¿Alerta o inacción preventiva?
La DDC Cusco ha atribuido el evento a “condiciones climáticas asociadas a un fenómeno natural”, una explicación recurrente que elude la discusión sobre la preparación y prevención. ¿Es suficiente justificar la interrupción de una ruta vital con la naturaleza, o deberíamos cuestionar la falta de infraestructura resiliente y los planes de contingencia previos? La declaratoria de alerta, sin detallar las acciones inmediatas y sus resultados, genera más interrogantes que certezas sobre la capacidad de respuesta de la entidad.
Facilidades a medias para afectados
La entidad cultural ha ofrecido “facilidades” a los turistas, operadores y guías afectados, que incluyen la reprogramación de visitas o la devolución de montos, siempre “conforme a la normativa vigente y tras una evaluación individual de cada caso”. Esta formulación, si bien estándar, carece de la especificidad necesaria en momentos de incertidumbre. ¿Qué plazos se manejan? ¿Cuáles son los criterios exactos para esta “evaluación individual”? La falta de claridad añade una carga adicional a quienes ya enfrentan los inconvenientes del cierre.
Monitoreo y coordinación: ¿qué resultados?
Desde el conocimiento del huaico, la DDC Cusco afirma haber activado “acciones de monitoreo permanente y coordinación interinstitucional”. Si bien la intención es mantener informados a los actores del sector, la pregunta fundamental es: ¿qué resultados concretos ha arrojado este monitoreo y esta coordinación? La simple declaración de estar en alerta y monitoreando el área, sin especificar qué acciones se derivan de ello, suena a una respuesta protocolar más que a una gestión efectiva de la crisis.
Lo que falta aclarar
- El comunicado de la DDC Cusco menciona un huaico el “domingo 25 de enero”. ¿A qué año corresponde este evento crucial, información básica que se omite en el pronunciamiento oficial?
- ¿Qué acciones concretas y cuantificables, más allá de declararse en “estado de alerta” y “monitoreo permanente”, ha implementado la DDC Cusco? ¿Cuáles son los resultados tangibles de esta “coordinación interinstitucional”?
- Dada la vulnerabilidad de la zona amazónica de Machu Picchu a fenómenos naturales, ¿qué medidas preventivas específicas se habían ejecutado con anticipación para proteger esta vital vía férrea y garantizar la continuidad del acceso turístico?
- ¿Cuál es el cronograma exacto y los requisitos detallados para que los turistas afectados accedan a la reprogramación de visitas o la devolución de sus montos, más allá de la vaga referencia a “normativa vigente” y “evaluación individual”?
