Fuga en Huánuco: Remoción de seis funcionarios INPE no despeja dudas de complicidad interna
La evasión de un sentenciado por violación del penal de Potracancha llevó al INPE a remover a seis altos cargos. Mientras la PNP y Fiscalía investigan posible complicidad, la institución enfrenta graves cuestionamientos sobre su seguridad interna.
La fuga de Rolando Gerónimo Mateo, sentenciado por un grave delito de violación sexual, el pasado 1 de enero de 2026 del penal de Potracancha, en Huánuco, ha provocado una inmediata y drástica respuesta del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Seis altos funcionarios, incluyendo al director del establecimiento, han sido removidos de sus cargos. Sin embargo, esta medida administrativa, si bien esperada, abre más interrogantes que certezas sobre la real profundidad de la crisis de seguridad en el sistema penitenciario.
Cambios en la cúpula penitenciaria
La Oficina Regional Oriente Pucallpa del INPE confirmó la salida de Gusman Cholan Castañeda, quien hasta entonces dirigía el penal de Potracancha, un centro que alberga a 3213 internos entre procesados y sentenciados. En su lugar, asumió Walter Noe Vásquez Rodríguez. La purga alcanzó también al jefe de seguridad, Julio César Verde Mori, reemplazado por Jhon Roberto Eusebio Solórzano, y a tres alcaides, sumando un total de seis funcionarios removidos. Una remoción masiva que, en apariencia, busca un borrón y cuenta nueva.
Investigaciones en curso: ¿Complicidad interna?
La magnitud de la fuga, calificada como “escandalosa” por fuentes internas, ha desencadenado múltiples investigaciones. La Policía Nacional y la Fiscalía han iniciado diligencias para determinar si existió complicidad en la evasión del presunto criminal, sentenciado a 30 años de prisión. Paralelamente, la Oficina de Asuntos Internos del INPE, con personal desplazado desde Lima, ha abierto una investigación administrativa contra “más de diez agentes de seguridad”, focalizándose en el personal de servicio del 1 de enero, específicamente en el pabellón 3, la Esclusa, el alcaide y el supervisor. La indagación no solo aborda la fuga por escalamiento, sino también la sospechosa filtración del video que documenta la evasión.
El rol clave de los alcaides y la seguridad
La remoción de los alcaides no es menor. Estos funcionarios son la columna vertebral de la seguridad diaria en un penal, responsables directos de la supervisión del personal, la recepción de internos, la ejecución de órdenes judiciales y, fundamentalmente, el mantenimiento del orden y la seguridad. Su rol implica una supervisión constante y directa. La investigación sobre su posible implicación o negligencia es crucial para entender cómo un sentenciado con una condena tan elevada pudo evadir la seguridad de una instalación que, en teoría, debería ser inexpugnable.
Lo que falta aclarar
- ¿La remoción de seis funcionarios es una solución real a los problemas estructurales de seguridad en el penal de Potracancha o una medida para aplacar la indignación pública?
- ¿Qué avances concretos presenta la investigación fiscal y policial sobre la presunta complicidad en la fuga, y cuándo se esperan resultados tangibles?
- ¿Cómo pudo un sentenciado a 30 años de prisión por un delito tan grave burlar los controles de seguridad y escapar “por escalamiento”, sin que el sistema de vigilancia lo detectara a tiempo?
- ¿Cuál es el estado de la investigación interna del INPE sobre la filtración del video de la fuga, y qué responsabilidades se han establecido al respecto?
