Trujillo: Extorsión sin tregua y explosivos desafían a la Justicia en El Porvenir

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El hallazgo de 25 cartuchos de dinamita en el mercado Los Portales expone la escalada extorsiva que azota a Trujillo, planteando serias interrogantes sobre la eficacia de las acciones policiales y judiciales.

La ciudad de Trujillo, y en particular el distrito de El Porvenir, se encuentra nuevamente bajo la sombra de la violencia criminal. El reciente descubrimiento de 25 cartuchos de dinamita en los servicios higiénicos del mercado Los Portales, en la urbanización La Rinconada, ha desatado el pánico entre los comerciantes. Este incidente, alertado por el intenso olor a pólvora, ocurre menos de diez días después de que el mismo centro de abastos sufriera la detonación de un explosivo en su portón principal, generando daños materiales significativos.

Un Negocio Criminal de Cifras Alarmantes

La constante amenaza que pesa sobre los comerciantes del mercado Los Portales tiene un claro origen: la extorsión. Según denuncias de los dirigentes, una organización criminal exige un pago inicial de S/ 200,000 por concepto de una supuesta “inscripción” para protección, además de una cuota diaria de S/ 5 por cada puesto de venta. Las advertencias de los extorsionadores, que incluyen videos y manuscritos, son explícitas: atentarían directamente contra la vida de los vendedores si no se cumplen sus demandas económicas.

Arresto y Prisión: ¿Insuficientes ante la Ola Criminal?

Pese a la escalada de violencia, las autoridades han reportado avances. Tras el primer atentado del 7 de enero, la Policía Nacional detuvo a Brayan Bakner Gutiérrez Castro, de 26 años, alias “Loco Bakner”, quien habría participado directamente en la detonación del portón. En su vivienda, se encontró la motocicleta presuntamente utilizada en la fuga y un teléfono celular con evidencia de mensajes extorsivos. Ante estos elementos, el Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva contra Gutiérrez, quien ya se encuentra internado en el penal El Milagro de Trujillo. Sin embargo, el reciente hallazgo de un arsenal de explosivos plantea una contradicción flagrante: ¿cómo es posible que, con un presunto implicado tras las rejas, la amenaza extorsiva siga operando con tal capacidad y descaro?

Lo que falta aclarar

  • ¿Cómo es posible que, tras la detención de un presunto implicado y su internamiento en prisión, una banda extorsiva continúe operando con tal impunidad, dejando 25 cartuchos de dinamita en un lugar público?
  • ¿Qué medidas concretas se están implementando para desarticular por completo estas redes criminales que, según los hechos, mantienen su capacidad operativa y de amedrentamiento en Trujillo?
  • ¿Existe una estrategia efectiva para proteger a los comerciantes que, al denunciar, se exponen a represalias, y para garantizar la seguridad en zonas tan vulnerables como el mercado Los Portales?
  • ¿La prisión preventiva de un solo individuo es suficiente para contrarrestar una organización que, evidentemente, cuenta con más integrantes y recursos para seguir sembrando el terror?

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