Inkaberry bajo la lupa: Más de 100 trabajadores intoxicados en Lambayeque por presunta negligencia
Cientos de operarios de Inkaberry sufrieron intoxicación masiva por pesticidas en Cayaltí. ¿Dónde están los protocolos de seguridad y las respuestas de la empresa?
Más de un centenar de trabajadores agrícolas de la empresa Inkaberry en Cayaltí, Lambayeque, sufrieron una intoxicación masiva el viernes 9 de enero, tras inhalar pesticidas en los campos de arándanos donde iniciaban su jornada. El incidente, que desató una emergencia sanitaria, pone en el ojo de la tormenta la seguridad laboral y los protocolos de la compañía, exigiendo una inmediata rendición de cuentas por parte de los responsables.
Alerta ignorada y evacuación de emergencia
Los síntomas, que incluyeron mareos severos, vómitos y desmayos, se manifestaron entre las 7:00 y 8:00 horas, poco después de que los empleados ingresaran a las parcelas. Según testimonios de familiares, como Gabriel Terrones, esposo de una afectada, los encargados de campo habrían hecho “caso omiso” a las primeras alertas de malestar, obligando al personal a continuar sus labores hasta los primeros desvanecimientos. La evacuación de urgencia se realizó en camionetas y buses de la propia empresa hacia el centro médico de EsSalud de la localidad.
Versiones contradictorias y silencio corporativo
Mientras los vehículos de Inkaberry seguían trasladando pacientes intoxicados al centro de salud al mediodía, a pesar de la supuesta suspensión de actividades, la empresa ofrecía versiones preliminares. Representantes de Recursos Humanos indicaron que la fumigación pudo haberse dado en terrenos colindantes pertenecientes a otra firma agraria. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, Inkaberry no ha emitido un comunicado oficial que aclare por qué no se activaron los protocolos de seguridad para proteger a sus trabajadores de la exposición a químicos.
Responsabilidades en el aire
La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) y las autoridades de salud tienen ahora la urgente tarea de determinar las responsabilidades en este grave incidente. Es imperativo verificar si se respetaron los periodos de carencia obligatorios tras la aplicación de plaguicidas, un procedimiento crucial para garantizar la seguridad de los operarios y prevenir este tipo de tragedias. La impunidad no puede ser una opción ante la salud y la vida de los trabajadores.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué se permitió el ingreso de más de cien trabajadores a campos de cultivo que, según los hechos, habían sido recientemente fumigados con pesticidas?
- ¿Qué medidas se tomarán ante las denuncias de familiares que señalan que los encargados de campo ignoraron las primeras alertas de malestar de los trabajadores?
- ¿Cuál es la postura oficial de Inkaberry sobre el incidente y qué protocolos de seguridad fallaron para evitar esta intoxicación masiva?
- ¿Qué acciones inmediatas implementará Sunafil para sancionar a los responsables y garantizar que este tipo de negligencias no se repitan en el sector agrícola peruano?
