Muerte de suboficial en Huánuco: Autopsia revela hemorragia, la familia clama negligencia
El suboficial PNP Erick Malpartida falleció por hemorragia intracraneal. Su familia acusa al hospital Hermilio Valdizán de presunta negligencia y subestimar su grave condición, mientras la atención médica en la región es cuestionada.
La trágica muerte del suboficial de la Policía Nacional, Erick Giomar Malpartida Madueño, de 34 años, en el Hospital Regional Hermilio Valdizán de Huánuco, ha desatado una ola de indignación y serias acusaciones de presunta negligencia médica por parte de su familia. El deceso, ocurrido la noche del 5 de enero en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), ha sido confirmado por la necropsia como resultado de una hemorragia intracraneal no traumática, un hallazgo que contradice, según los deudos, la atención inicial que recibió el agente.
Necropsia vs. Diagnóstico Inicial: Una contradicción fatal
Los resultados de la necropsia practicada al cuerpo del suboficial Malpartida, quien servía en el Departamento de Operaciones Tácticas Antidrogas (Depotad) Huánuco, son contundentes: la causa de muerte fue un shock neurogénico, hipertensión endocraneana y una hemorragia intracraneal no traumática, con un factor patológico como agente causante. Personal especializado ha explicado que la hemorragia se originó por la rotura de una vena de difícil acceso, lo que llevó a un intento de intervención quirúrgica. Sin embargo, este diagnóstico forense contrasta drásticamente con la versión que, según la familia, se les proporcionó inicialmente en el hospital.
El clamor de la familia: ¿Subestimación de una emergencia?
La familia de Malpartida Madueño ha denunciado públicamente lo que consideran una grave omisión en el protocolo de atención. Afirman que el médico a cargo no activó los procedimientos de emergencia para un caso de hemorragia intracraneal y, de manera aún más preocupante, desestimó la gravedad del cuadro clínico del suboficial, refiriéndose a su condición como una “simple insolación”. Los parientes, quienes lo trasladaron al hospital junto a su esposa, exigen una investigación exhaustiva y la máxima sanción para el profesional que, presuntamente, no brindó la atención adecuada, un reclamo que pone en tela de juicio la capacidad de respuesta del centro médico.
Recursos limitados y la sombra de la acción tardía
La complejidad de la hemorragia intracraneal, según el mismo personal especializado, plantea otra arista crítica: la dificultad para realizar una operación de esta magnitud en Huánuco, ya que “difícilmente pudieron haber realizado la operación a cargo de un neurólogo especialista”. Esta declaración expone una posible limitación de recursos y de personal médico especializado en la región para procedimientos tan delicados. No obstante, la crítica familiar no se centra únicamente en la falta de especialistas, sino en la presunta negligencia en el diagnóstico y la activación temprana de protocolos. ¿Fue la carencia de especialistas un factor insuperable o la falta de una evaluación y acción oportuna lo que selló el destino del suboficial?
Lo que falta aclarar
- Si la necropsia confirmó una hemorragia intracraneal crítica, ¿por qué, según el testimonio de la familia, se diagnosticó inicialmente como una “simple insolación”?
- ¿Se activaron realmente los protocolos de emergencia para un caso de esta gravedad, o existió una subestimación del cuadro clínico del suboficial Malpartida que impidió una acción temprana?
- Ante la dificultad señalada por especialistas para realizar una operación neurológica de alta complejidad en Huánuco, ¿se evaluó o intentó un traslado a un centro médico con mayor capacidad, y si no fue así, cuáles fueron las razones?
- ¿Qué medidas concretas tomará la dirección del Hospital Regional Hermilio Valdizán y las autoridades de salud pertinentes frente a estas graves denuncias de presunta negligencia médica y las exigencias de justicia por parte de la familia del suboficial?
