UNAS ejecuta proyecto millonario con expediente incompleto: Contraloría advierte riesgo de paralización y mala inversión pública
La Universidad Nacional Agraria de la Selva (UNAS) vuelve a estar bajo la lupa. La Contraloría General de la República alertó que la casa superior de estudios está ejecutando un proyecto de investigación de gran envergadura con un expediente técnico incompleto, pese a que este documento fue aprobado en agosto de 2024 y utilizado para contratar la obra por S/ 13.3 millones.
La advertencia no es menor: las deficiencias detectadas podrían paralizar la obra, retrasar la inversión pública y comprometer el uso eficiente de recursos destinados a ciencia y tecnología en una región que ya carga con brechas históricas.
Diseños omitidos, estudios inexistentes y riesgos graves: un expediente que nunca debió aprobarse
El Informe de Control Concurrente n.° 17480-2025-CG/GRHC-SCC, elaborado entre el 20 y 22 de octubre, revela fallas estructurales en el proyecto “Mejoramiento del servicio de promoción de la ciencia, tecnología e innovación” en la sede de Tulumayo.
La Contraloría constató que:
- No existen diseños hidráulicos completos para el sistema sanitario proyectado.
- Falta un diseño que determine el diámetro y profundidad del pozo tubular, así como estudios geofísicos e hidrogeológicos básicos.
- Se pretende excavar 80 metros a ciegas, sin garantía de alcanzar un acuífero.
La omisión no es un detalle técnico: implica riesgo de colapso, paralización de la obra y pérdida de inversión pública, además de evidenciar una supervisión deficiente desde el inicio.
Un proyecto con infraestructura incompleta desde el papel
Entre los componentes hidráulicos que el expediente omitió se encuentran:
- Pozo percolador
- Tanque séptico
- Biodigestores
- Cisternas
- Tanques elevados
- Defensa ribereña
- Sistemas de drenaje
- Redes exteriores de agua y desagüe
A ello se suma un agravante: los pozos tubulares no cuentan con autorización de la ANA, requisito indispensable para aprovechar recursos hídricos.
La UNAS decidió seguir adelante sin esa autorización, colocando el proyecto al borde de la paralización administrativa.
Equipos modernos… con energía que no existe
La Contraloría también detectó que el expediente técnico no contempla la factibilidad de energía trifásica, pese a que los equipos contemplados —planta procesadora, laboratorios, galpones— la requieren para operar.
La sede de Santa Lucía solo cuenta con energía monofásica, y la línea trifásica más cercana está a siete kilómetros.
Si no se corrige, la UNAS corre el riesgo de comprar y montar equipos que nunca podrán encenderse, un absurdo que ya se ha repetido en otras obras públicas de la región.
S/ 83.2 millones en juego con el mismo expediente deficiente
El problema escala aún más: la UNAS planea replicar el mismo expediente técnico —el mismo— para ejecutar centros de investigación en Zúngaro, Acuayacu y Tingo María, con un presupuesto total de S/ 83.2 millones.
Es decir, no se trata solo de un error puntual, sino de una cadena de decisiones administrativas que ponen en riesgo toda la inversión en investigación y desarrollo de la universidad para los próximos años.
¿Cómo se aprobó un expediente tan deficiente? ¿Quién lo revisó? ¿Por qué se siguió adelante con la contratación?
La Contraloría no responde estas preguntas, pero sus hallazgos las dejan planteadas con urgencia.
Una institución que debe explicar más que corregir
La Contraloría recomendó al titular de la UNAS adoptar acciones correctivas. Pero el nivel de omisiones detectado exige más que simples ajustes:
exige responsabilidades, transparencia y una revisión completa de los procesos internos que permitieron que un expediente incompleto avanzara hasta convertirse en contrato millonario.
Mientras la UNAS se limite a corregir “lo urgente”, queda pendiente aclarar lo esencial: cómo una universidad pública que forma profesionales y enseña buenas prácticas de ingeniería terminó aprobando un proyecto sin estudios básicos, sin energía adecuada y sin autorizaciones indispensables.
