Celda de concreto y aislamiento total: así es la celda de Jhonsson Pulpo en el CEREC

Estructura es de concreto armado, de alta resistencia, con paredes que tienen un grosor de casi un metro, mide de 3 por 3 con un techo de 5 metros. Son espacios individuales y de aislamiento estricto. No tendrá contacto con otros prisioneros. Los internos viven bajo un control permanente y vigilancia las 24 horas.

“Jhonsson Pulpo” es recluido en celda a prueba de explosivos e intentos de fuga

Fuente de imagen: La República

El presunto líder de una red de extorsión será alojado en la Base Naval del Callao, en espacios de alta seguridad donde las contradicciones del sistema carcelario vuelven a quedar a la vista.

Jhonsson Smit Cruz Torres, alias ‘Jhonsson Pulpo’, fue recluido en una celda del centro de reclusión de máxima seguridad de la Base Naval del Callao (CEREC), donde cumplirá 36 meses de prisión preventiva, según informó La República. Las celdas fueron construidas con concreto armado especial, diseñado para resistir explosivos e impedir cualquier intento de fuga o rescate, en un régimen de aislamiento estricto que reabre el debate sobre cómo el Estado maneja a los internos más sensibles del país.

Un Kilómetro de concreto y vigilancia permanente

Las estructuras tienen paredes de aproximadamente un metro de grosor, lo que aísla el ruido y evita que se escuchen gritos. Miden cerca de 3 metros por 3 metros, con techos de hasta 5 metros, y están diseñadas para albergar a los internos más peligrosos del Perú. Cada interno vive separado e independiente, sin contacto directo con otros prisioneros, bajo vigilancia las 24 horas. Cuando el centro fue construido, en 1993, los reclusos ingresaban por una ventana superior en el techo mediante una soga y solo se les permitía salir al patio una hora al día.

Comunicaciones bloqueadas, visitas restringidas

Según el reglamento del CEREC, las llamadas y conexiones con organizaciones delictivas externas están totalmente bloqueadas. El único medio de comunicación es una línea telefónica fija proporcionada por el INPE, y su uso es excepcional: los internos deben solicitar autorización con anticipación y solo pueden comunicarse con familiares y abogados si no se vulnere la seguridad nacional. Las visitas están restringidas a familiares directos y abogados, a través de locutorios.

Un penal reservado para figuras clave

En el CEREC han cumplido o cumplen condena y prisión preventiva figuras del terrorismo, el crimen organizado y la corrupción como Vladimiro Montesinos, Víctor Polay Campos (MRTA), Óscar Ramírez Durand (‘Feliciano’), Florindo Eleuterio Flores Hala (‘Artemio’), Gerson Gálvez Calle (‘Caracol’) y Erick Moreno Hernández (‘El Monstruo’). En una de esas celdas murió Abimael Guzmán, el cabecilla terrorista de Sendero Luminoso que cumplía condena de cadena perpetua. El funcionamiento del centro está regulado por el Decreto Supremo 024-2001-JUS: el INPE preside el Comité Técnico y es responsable de la ejecución presupuestal, mientras que la Marina de Guerra del Perú custodia a los internos.

Lo que falta aclarar

  • Si el aislamiento y el bloqueo de comunicaciones son tan efectivos como se afirma, ¿por qué figuras anteriormente recluidas allí mantuvieron capacidad operativa desde el penal?
  • ¿El INPE garantiza que los 36 meses de prisión preventiva respetarán los estándares de derechos humanos en un régimen de aislamiento casi total?
  • ¿Existen protocolos para evaluar la salud mental del interno en condiciones de aislamiento estricto, o solo se prioriza la seguridad?
  • ¿Qué supervisión externa tiene el CEREC si el propio INPE es juez y parte en el Comité Técnico?

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