Corrupción en la UNU: Caen funcionarios de presunta red criminal liderada por rector prófugo

Los detenidos son investigados por integrar una presunta organización criminal que habría operado al interior de la universidad para direccionar y fraccionar contrataciones públicas en favor de determinados proveedores.

Los Saqueadores de la UNU: detienen a funcionarios que habrían direccionado contrataciones en la Universidad Nacional de Ucayali

Fuente de imagen: La República

La Fiscalía y la PNP desarticulan a ‘Los Saqueadores de la UNU’, implicados en el direccionamiento de obras y cobro de viáticos por viajes inexistentes.

La Universidad Nacional de Ucayali (UNU) vuelve a ser el epicentro de un escándalo que trasciende lo académico para instalarse en el terreno de la criminalidad organizada. En un megaoperativo ejecutado por la Dircocor y el Ministerio Público, cuatro personas fueron detenidas bajo la sospecha de integrar una red que habría convertido los recursos del Tesoro Público en un botín personal. Lo que la justicia denomina ‘Los Saqueadores de la UNU’ no sería más que un engranaje de funcionarios estratégicamente ubicados para burlar los controles del Estado, operando bajo la sombra de una autoridad máxima que hoy prefiere la clandestinidad antes que rendir cuentas.

El núcleo administrativo bajo sospecha

La intervención, autorizada por el Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria de Ucayali, puso tras las rejas a figuras clave de la gestión universitaria. Entre los detenidos figuran Gustavo Adolfo Igreda Vadillo (Administración), Jhon Uldarico Meza Martel (Infraestructura) y José Manuel Aquino Lara (Abastecimiento), además del arquitecto Andrés Marchand Ramos. Según la tesis fiscal, estos funcionarios habrían concertado voluntades para direccionar y fraccionar contrataciones públicas, una modalidad clásica de corrupción que busca evitar licitaciones transparentes para favorecer a proveedores con nombre y apellido.

Un rector prófugo y el festín de los viáticos

La situación del rector Edgardo Braul Gomero es, por decir lo menos, escandalosa. La PNP lo señala como el presunto cabecilla de esta organización criminal, pero su paradero actual es desconocido. Las investigaciones apuntan a que, bajo su tutela, no solo se habrían manipulado proyectos de gran envergadura —como una obra valorizada en más de 4.1 millones de soles—, sino que se habría incurrido en el descarado cobro de viáticos por comisiones de servicio al extranjero que, según la Fiscalía, jamás se realizaron. ¿Cómo es posible que se desembolse dinero público por viajes inexistentes sin que las alarmas institucionales se activen?

Fraccionamiento: la técnica para eludir la ley

El caso emblemático que rastrean las autoridades involucra un proyecto institucional de S/4,107,799.95. La hipótesis del Ministerio Público sugiere que la ejecución fue fragmentada indebidamente para evadir los controles legales y facilitar el ingreso de contratistas específicos. Este esquema de ‘fraccionamiento’ no es un error administrativo, sino una presunta estrategia deliberada para segmentar presupuestos y otorgarlos ‘a dedo’, debilitando la infraestructura de una universidad que debería priorizar la formación de sus estudiantes sobre el beneficio de terceros.

Lo que falta aclarar

  • ¿Qué mecanismos de control interno fallaron en la UNU para permitir que una presunta red criminal operara en las direcciones de Administración y Abastecimiento sin ser detectada a tiempo?
  • ¿Cuál es el paradero real del rector Edgardo Braul Gomero y por qué la institución no ha emitido un pronunciamiento firme sobre su situación de prófugo?
  • ¿Existen más obras y proyectos, adicionales al de los 4.1 millones de soles, que hayan sido fraccionados bajo esta misma modalidad delictiva?
  • ¿Quiénes son los proveedores beneficiados con estos contratos direccionados y qué vínculos mantienen con los funcionarios hoy detenidos?

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