¡No tendremos presidenta hasta el próximo año!

Keyko
Por: Augusto Noreña Llanos Director

¡Increíble pero cierto! La señora “K” en sus recientes declaraciones a manifestado muy horonda ante la prensa nacional e internacional, que recién el 2027 se verán los resultados de  su gobierno, porque “las administraciones pasadas le dejaron un país con indicadores económicos y sociales inaceptables”. Dicho en otras palabras, el resto del año, la señora Keiko Fujimori Iguchi se la pasará de “cantora” y rascándose la barriga.

Como para ponerse a llorar. Lo dijimos repetidamente: la señora Keiko Fujimori Iguchi, no está preparada para “trabajar” como presidenta de la república. Ahora, ella misma nos da la razón con sus declaraciones. Los peruanos que votaron por la señora “K” y los que no votaron también, tendremos que esperar hasta el próximo año, a ver si mejora la situación desastrosa que ella misma impulsó desde afuera, gobernando a través de una mayoría congresal fujimorista.

Quienes votaron por la señora Keiko y los que no  votaron también, tendremos que esperar estoicamente hasta el próximo año, por más puestos de trabajo, porque se aumente el Sueldo Mínimo Vital y los sueldos, salarios y pensiones de los empleados y obreros del Estado.

Más allá de las promesas de campaña electoral, el tema pasa porque la pobreza y extrema pobreza de los peruanos, no pueden esperar los plazos que la presidenta se ha fijado. Es obvio que a doña Keiko Fujimori, sus asesores, diputados y senadores, no les interesa las ollas vacías y el hambre de niños, jóvenes y adultos mayores. Tampoco les interesa generar más puestos de trabajo y entregar la caña de pescar y no el pescado. Prefieren practicar un nefasto asistencialismo, creando dependencia y destruyendo la moral.


Ellos viven en la opulencia y el hartazgo con el dinero de los contribuyentes;  definitivamente, no les interesa el hambre y las necesidades del pueblo mayoritario,  son los políticos de siempre que usan ese viejo lema: “Prometer, prometer hasta lograr meter y una vez metido, olvidar lo prometido”.
Nunca llegarán a casa sin nada en el bolso para llenar las ollas vacías y calmar el hambre de sus hijos y demás dependientes. No sufren la falta de alimentos y muchas otras necesidades. Se movilizan en carros y nunca a pie, por eso no ven a los comerciantes ambulantes, a los niños que trabajan en vez de estudiar, ni a los ancianos y mendigos.

Esto explica el porqué del ofrecimiento de la señora Fujimori, en el sentido que recién el próximo año se comenzaría (adviértase el término condicional: comenzaría) a ver los resultados de su trabajo en el gobierno.

Nosotros no votamos por la señora Fujimori, pero igual, ahora sufrimos las consecuencias del error ajeno. Se está cumpliendo lo que señalamos en ediciones anteriores: lo que sucedería si la señora “K” llegaba al gobierno. Ahora tendremos que llorar sobre la leche derramada, igual, los que votaron y los que no votamos por Keiko Fujimori. ¡No hay medias tintas que valgan!

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