Triple requisitoria y una fuga casi exitosa: La fragilidad de la custodia en Tingo María

Buscado por la justicia casi huye de las manos de policías tras ser capturado 

Buscado por la justicia casi huye de las manos de policías tras ser capturado 

Jhonbairo Susanibar Pérez, buscado por hurto agravado y violencia familiar, fue recapturado tras una persecución que expone brechas en los operativos policiales.

La seguridad ciudadana en Tingo María ha quedado bajo la lupa tras la accidentada captura de Jhonbairo Kinjo Susanibar Pérez (24). El sujeto, quien cargaba con tres órdenes de captura vigentes, no solo transitaba con aparente impunidad por la vía pública, sino que logró evadir inicialmente la custodia de los agentes del ‘Plan Celador’ tras ser intervenido en un restaurante. La escena, captada por testigos, muestra a un sistema que parece reaccionar de forma reactiva y a una fuerza policial que, por poco, permite que un presunto delincuente con múltiples procesos regrese a la clandestinidad.

Persecución en pleno centro de la ciudad

El incidente se originó en la cuadra 7 del jirón Chiclayo, donde Susanibar fue ubicado gracias al aviso de una transeúnte. Sin embargo, lo que debió ser un procedimiento de control se transformó en una persecución de varias cuadras. Según los reportes, el sujeto logró huir de las manos policiales, siendo alcanzado recién en la sexta cuadra del jirón San Alejandro. Fue necesaria la intervención del personal de serenazgo para reducir al individuo, lo que plantea interrogantes sobre los protocolos de sujeción y vigilancia empleados por los efectivos encargados del operativo.

Un historial de requisitorias pendientes

El prontuario de Susanibar Pérez, según el sistema policial, revela una evasión sistemática de la justicia. El Juzgado Penal Unipersonal de Rupa Rupa emitió órdenes de captura en su contra por la presunta comisión de tres delitos: conducción en estado de ebriedad o drogadicción (con fecha 1 de julio de 2026), hurto agravado (dispuesta el 6 de junio de 2026) y violencia familiar (desde el 15 de septiembre de 2025). Resulta contradictorio que, con este historial de requerimientos judiciales, el sujeto haya permanecido libre hasta que una ciudadana decidió delatar su ubicación.

Disposición de la justicia

Tras ser reducido y trasladado a la comisaría de Tingo María, el detenido fue puesto a disposición del Área de Apoyo a la Justicia de Leoncio Prado. Aunque la PNP logró finalmente el objetivo, la forma en que se desarrolló la intervención deja dudas sobre la eficiencia de los operativos preventivos en la zona. El caso ahora queda en manos del Poder Judicial, mientras la opinión pública cuestiona si la vigilancia en las calles es suficiente para prevenir que sujetos con mandatos de detención vigentes circulen sin restricciones.

Lo que falta aclarar

  • ¿Cuáles fueron las fallas específicas en la intervención inicial que permitieron que un sujeto ya identificado lograra emprender una fuga de varias cuadras?
  • ¿Por qué el sistema de requisitorias no logró la ubicación de Susanibar Pérez durante meses, considerando que frecuentaba establecimientos públicos céntricos?
  • ¿Qué medidas de control se omitieron durante el ‘Plan Celador’ para que la captura dependiera exclusivamente de la colaboración de una transeúnte y el apoyo posterior de serenazgo?

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