Fujimori observa ley de descanso sabático

La autógrafa, aprobada por el Congreso, buscaba que los trabajadores cuya fe guarda el sábado como día sagrado pudieran compensar esas horas en otras jornadas. El Ejecutivo advirtió sobre posibles impactos en la organización productiva

Gobierno de Keiko Fujimori observa ley que permitía el sábado como día no laborable por motivos religiosos: Las razones

Fuente de imagen: Infobae

El Ejecutivo frena la norma que permitía a trabajadores no laborar los sábados por motivos religiosos, alegando que la legislación actual es suficiente.

En una decisión que confronta directamente las aspiraciones de diversas comunidades religiosas, el Gobierno de Keiko Fujimori ha observado la autógrafa de ley que establecía el sábado como día no laborable compensable. La gestión fujimorista devolvió al Congreso el Proyecto de Ley 4610/2022-CR, impulsado por el exlegislador Juan Burgos Oliveros, bajo el argumento de que el ordenamiento jurídico peruano ya cuenta con herramientas para proteger la libertad de culto. Sin embargo, esta postura ignora la crítica del Parlamento, que sostiene que, en la práctica, el poder de dirección del empleador termina anulando el derecho constitucional de los ciudadanos a guardar su día sagrado.

¿Suficiencia legal o desprotección real?

El Ejecutivo fundamenta su rechazo en que la Ley N.° 29635 (Ley de Libertad Religiosa) ya permite armonizar las festividades religiosas con las necesidades laborales. No obstante, el Congreso argumenta que esta normativa es insuficiente y deja al trabajador en una situación de vulnerabilidad frente a las empresas. Al calificar la propuesta como una «superposición normativa innecesaria», el Gobierno de Fujimori parece minimizar el conflicto real que enfrentan los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día o el Judaísmo mesiánico, quienes hoy dependen exclusivamente de la buena voluntad de su empleador para cumplir con sus preceptos de fe.

Productividad vs. Derechos: El peso de los gremios

La observación gubernamental no es ajena a las presiones del sector privado. Gremios como la Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y Pastelería (Aspan Perú) han manifestado su alarma por el impacto en la operatividad de los fines de semana. Aunque el proyecto estipulaba que las horas no laboradas debían recuperarse en los diez días siguientes —asegurando que no se perdiera productividad—, el Ejecutivo ha preferido alinearse con la tesis de que cualquier modificación en la jornada afecta la competitividad. Esta postura abre un debate ético: ¿es la planificación empresarial un derecho superior a la libertad de conciencia?

El futuro de la autógrafa en manos del Congreso

Tras la aprobación en la Comisión Permanente el pasado 9 de julio de 2026, el Legislativo se encuentra ante la disyuntiva de aceptar las observaciones o ir por la insistencia. De optar por lo segundo, la administración de Keiko Fujimori se verá obligada a defender políticamente por qué se opone a un mecanismo que, sin generar nuevos feriados pagados, buscaba prohibir expresamente la discriminación salarial y laboral por motivos de fe. El desenlace de este conflicto definirá si la libertad religiosa en el Perú es un derecho pleno o un beneficio condicionado a la rentabilidad.

Lo que falta aclarar

  • ¿Cómo garantiza el Ejecutivo que la Ley 29635 sea efectiva si no existen mecanismos de compensación obligatorios que protejan al trabajador de despidos o sanciones por guardar el sábado?
  • ¿Cuáles son los estudios técnicos que demuestran que la compensación de horas en días naturales posteriores afectaría negativamente la productividad nacional?
  • ¿Por qué el Gobierno considera «innecesaria» una ley que busca cerrar vacíos legales específicos que la normativa vigente, según el Congreso, no ha podido resolver en años?

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