El experimento de la ATU en la Arequipa: ¿Solución real o parche de 30 días?
El plan piloto arrancó en el Cercado de Lima y busca optimizar la movilidad de más de 70 mil pasajeros diarios. La decisión de ampliar el sistema a toda la vía dependerá de los resultados obtenidos en este primer tramo

Fuente de imagen: Infobae
La puesta en marcha de un carril bidireccional de 1.5 kilómetros para el Corredor Azul arranca entre incidentes y dudas sobre su viabilidad técnica.
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) inició este sábado 22 de agosto un plan piloto de carril bidireccional en la avenida Arequipa, una medida que pretende priorizar el transporte público pero que debuta bajo la sombra de la improvisación. Mientras la entidad celebra una reducción drástica en los tiempos de viaje —de 12 a solo 3 minutos en el tramo intervenido—, la realidad en la calle muestra una ejecución marcada por enfrentamientos con transportistas informales y una ciudadanía que cuestiona la falta de información clara sobre los cambios en la circulación.
Un ensayo de corto alcance con ambiciones mayores
El tramo de 1,5 kilómetros, comprendido entre la avenida 9 de Diciembre y el jirón Emilio Fernández, funciona ahora como laboratorio para Daniel González, vocero de la ATU, quien asegura que el objetivo es evaluar si este modelo es viable en todo el eje de la avenida Arequipa, alcanzando distritos como Lince, San Isidro y Miraflores. Sin embargo, surge la duda de si un tramo tan acotado es suficiente para proyectar el impacto real en una de las arterias más complejas de la capital, especialmente cuando el éxito de la medida depende de una fiscalización que hoy parece verse superada por la informalidad.
Resistencia informal y operativos bajo tensión
La implementación del carril exclusivo no fue pacífica. A la altura del Circuito Mágico del Agua, la Policía Nacional tuvo que intervenir ante la resistencia de grupos de colectiveros que intentaron invadir el tramo restringido. Según la ATU, estos conductores son los responsables directos de perjudicar la frecuencia y la demanda del Corredor Azul. No obstante, la estrategia de la autoridad parece centrarse en el choque momentáneo, dejando en el aire cómo se mantendrá el orden una vez que el despliegue policial disminuya tras los 30 días que durará el piloto.
El vacío informativo y el riesgo para el usuario
Pese a que la entidad afirma haber realizado campañas de capacitación y manejo defensivo, los usuarios han manifestado su preocupación por la seguridad. Ciudadanos consultados advirtieron que la falta de difusión masiva podría generar caos, especialmente para adultos mayores que deben adaptarse a un cambio brusco en la dinámica vial. Aunque la ATU garantiza que no se retirarán árboles ni se modificará la ciclovía, la percepción de inseguridad persiste ante una señalización que muchos consideran insuficiente para un cambio de tal magnitud.
Lo que falta aclarar
- ¿Cómo evitará la ATU que la ganancia de tiempo en este tramo de 1.5 km se diluya en los cuellos de botella que se forman en las vías alternas sugeridas como Petit Thouars o Salaverry?
- ¿Qué medidas concretas se tomarán contra el transporte informal más allá de los operativos aislados, considerando que la entidad los identifica como el principal obstáculo para la fluidez?
- ¿Existe un estudio técnico que respalde la seguridad de los peatones frente a la nueva bidireccionalidad en una vía que históricamente ha tenido un flujo distinto?
