Comisión de Ética en pausa: postergaciones dilatan procesos contra Julián Pérez y Catherin Palomino

La decisión, inicialmente prevista para el lunes 10 de agosto, fue postergada primero al martes 11. Ese día volvió a aplazarse para este miércoles a las 11 a.m.; sin embargo, minutos antes de la sesión, esta fue cancelada nuevamente y reprogramada por tercera vez para este viernes a las 11 a.m.

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La Cámara de Diputados suspendió por tercera vez la instalación de la comisión fiscalizadora, dejando en suspenso denuncias por agresión física y presunto abuso de poder.

En un escenario que roza la parálisis institucional, la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados ha vuelto a postergar su instalación por tercera vez consecutiva. Mientras los expedientes por agresión física contra Julián Pérez Mallqui y las polémicas visitas de Catherin Palomino al penal Barbadillo permanecen en el limbo, las bancadas parecen priorizar las negociaciones internas y la distribución de cuotas de poder en la Mesa Directiva antes que la fiscalización de sus propios integrantes. La sesión, originalmente prevista para el 10 de agosto, ha sido reprogramada ahora para este viernes 14, en medio de un clima de desconfianza y cuestionamientos técnicos.

Un laberinto de dilaciones y falta de pericia

Las postergaciones, que pasaron del lunes al martes y luego al miércoles, estarían vinculadas a la situación de Harvey Colchado (Ahora Nación), quien puso su cargo a disposición. Según fuentes de la comisión citadas por El Comercio, este pedido fue calificado de “improcedente” debido a que su permanencia depende de su bancada. Sin embargo, el problema de fondo parece ser la falta de preparación en los despachos; las mismas fuentes señalaron que el legislador Heber López (Obras), voceado para presidir el grupo, y sus asesores demostraron desconocimiento sobre los mecanismos básicos de votación en las sesiones previas.

Respuestas evasivas frente a denuncias graves

El diputado Heber López ha evitado fijar una postura firme sobre los casos de Julián Pérez Mallqui, denunciado por agredir a su pareja en una comisaría, y Catherin Palomino, cuestionada por más de 60 visitas al expresidente Pedro Castillo. López argumentó que no puede “anticiparse a los hechos” y que espera tener los expedientes en mano para actuar bajo las “normas vigentes”. Esta actitud cautelosa contrasta con la gravedad de las acusaciones y ha sido interpretada por otros legisladores como una señal de lentitud innecesaria en casos que exigen celeridad ética.

La sombra del blindaje y la inacción parlamentaria

Desde Renovación Popular, la diputada Norma Yarrow calificó de “burla” la demora en la instalación del grupo de trabajo y no descartó que el caso de Pérez Mallqui sea elevado directamente al Pleno para evitar que se diluya en la comisión. Por su parte, el coordinador Javier Cipriani admitió que existe incertidumbre debido a las discrepancias entre bancadas. Resulta contradictorio que, a casi un mes de iniciado el periodo parlamentario, las comisiones clave no funcionen, mientras los legisladores mantienen su semana de representación sin haber cumplido con su labor fiscalizadora básica.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué se han permitido tres postergaciones consecutivas en una comisión encargada de sancionar conductas que afectan la dignidad del Parlamento?
  • ¿Qué garantías de imparcialidad ofrece una presidencia que alega desconocimiento sobre casos de dominio público y cuyos asesores ignoran los reglamentos de votación?
  • ¿Existe una estrategia deliberada de las bancadas para dilatar el proceso contra Julián Pérez Mallqui hasta que el foco mediático se disipe?
  • ¿Cómo justifica la Cámara de Diputados el cobro de asignaciones por representación cuando las comisiones ordinarias aún no han sido instaladas formalmente?

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