Electromovilidad en Perú: un crecimiento del 86% que no oculta el rezago frente a la región

6a4bd66563298b9ccd0c1578.jpg

Pese al récord de ventas en el primer semestre de 2026, el mercado local representa apenas una fracción de lo que logran vecinos como Colombia.

Las cifras de ventas de vehículos electrificados en el Perú durante el primer semestre de 2026, que alcanzaron las 8,285 unidades, pretenden dibujar un escenario de éxito rotundo con un crecimiento del 86% respecto al año anterior. Sin embargo, este entusiasmo estadístico choca frontalmente con una realidad regional que deja al país en una posición de evidente desventaja. Mientras la Asociación Automotriz del Perú (AAP) celebra que en solo seis meses se logró el 81% de todo lo vendido en 2025, la comparación con nuestros vecinos revela que el avance peruano es, en la práctica, un paso lento en una carrera de alta velocidad.

La hegemonía del híbrido y la timidez del cambio

El mercado local sigue anclado en los híbridos convencionales (HEV), que concentran el 83.9% de las preferencias. Aunque Alberto Morisaki, gerente de la AAP, sostiene que la electromovilidad está entrando en una etapa de «adopción masiva», los datos muestran una transición parsimoniosa: la participación de los eléctricos a batería (BEV) e híbridos enchufables (PHEV) apenas subió de 11.8% a 16.1% en cuatro años. Este crecimiento gradual no parece suficiente para un país que busca descarbonizar su parque automotor, especialmente cuando la oferta de modelos y la supuesta conciencia ambiental del consumidor no encuentran un respaldo real en políticas de Estado.

El espejo colombiano: una brecha de ocho a uno

La distancia entre el discurso y la realidad se hace insostenible al mirar a Colombia. En el mismo periodo, el país cafetero comercializó más de 69,000 vehículos electrificados, una cifra ocho veces superior a la peruana. Mientras que en el Perú estos autos representan un escaso 6% de las ventas totales, en Colombia ya alcanzan el 44%. Esta diferencia abismal no es producto del azar, sino de la ausencia en el Perú de incentivos sostenidos que reduzcan el costo de adquisición y uso, una herramienta que países como Uruguay, Ecuador, Brasil y México ya aplican con resultados tangibles.

Barreras estructurales sin respuesta oficial

El estancamiento peruano frente a la región responde a factores críticos que la fuente identifica con claridad: precios elevados en comparación con los motores de combustión, una infraestructura de carga casi inexistente en carreteras y, sobre todo, la falta de una estrategia nacional de electromovilidad. Según la AAP, el mercado ya demostró que la tecnología funciona, pero el Estado sigue sin establecer una hoja de ruta clara que permita masificar el acceso. Sin incentivos ni red de carga, el crecimiento actual corre el riesgo de tocar un techo prematuro.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué el Ejecutivo peruano sigue postergando la implementación de incentivos tributarios y arancelarios que ya son estándar en los países líderes de la región?
  • ¿Cuál es el plan concreto y el presupuesto asignado para cerrar la brecha de infraestructura de carga rápida fuera de Lima?
  • ¿Bajo qué criterios se puede hablar de «adopción masiva» cuando el 94% del mercado automotor nacional sigue dependiendo exclusivamente de combustibles fósiles?

Perú vendió 8,285 vehículos electrificados entre enero y junio de 2026.

Colombia comercializó más de 69,000 vehículos electrificados, ocho veces el volumen vendido en Perú en el mismo periodo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *