Lote Z-69: La negligencia del Gobierno que pone en jaque el canon y el empleo en Piura

A solo días del vencimiento del contrato, la inacción del Minem y el MEF amenaza con paralizar la producción de 3.500 barriles diarios y dejar en la calle a 1.400 trabajadores.
La desidia estatal ha colocado al Lote Z-69 en un escenario de parálisis inminente. A pesar de que la fecha de vencimiento del contrato temporal —este viernes 15 de mayo— era conocida con antelación, el Gobierno peruano llega a la cuenta regresiva sin una licitación en marcha ni una definición sobre la continuidad operativa del yacimiento. Esta falta de previsión por parte del Ministerio de Energía y Minas (Minem) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no solo pone en riesgo el suministro de 3.500 barriles diarios de crudo y 8 millones de pies cúbicos de gas natural, sino que evidencia una alarmante incapacidad de gestión en un sector estratégico para la economía del norte del país.
Un golpe directo al bolsillo de Piura y Tumbes
La eventual paralización del lote, ubicado en el zócalo continental frente a las costas de Piura, representa una amenaza crítica para las arcas regionales. Según advirtió el exgerente general de Perupetro, Carlos Vives Suárez, el cese de operaciones cortaría de inmediato el flujo de ingresos por canon petrolero para Piura y Tumbes. Resulta contradictorio que, en un contexto donde los márgenes de refino alcanzan los US$ 55 por barril debido a la coyuntura internacional entre Estados Unidos e Irán, el Estado peruano se permita el lujo de arriesgar una producción que alimenta directamente a la Refinería de Talara y a empresas como Promigas y la Procesadora de Gas Pariñas.
1.400 empleos en el limbo por la burocracia
El impacto social de esta inacción es cuantificable: el Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petroperú (STAPP) estima que 195 puestos directos y más de 1.200 empleos indirectos están en peligro. Pedro Castro Balmaceda, secretario de defensa del gremio, ha sido enfático al señalar que este escenario no es una casualidad, sino el resultado de una gestión que ha priorizado el trámite burocrático sobre los resultados concretos. Mientras el Ejecutivo guarda silencio, la incertidumbre se apodera de la cadena de servicios petroleros y marítimos en Talara, una zona que depende históricamente de esta actividad.
La debilidad institucional de Perupetro
La crisis en el Lote Z-69 también desnuda la precariedad institucional de Perupetro, cuyo directorio actualmente cuenta con solo dos integrantes. Esta limitación para tomar decisiones de alto nivel ha impedido que se concrete una salida técnica o una nueva convocatoria a tiempo. Para especialistas como Vives, la señal que se envía al mercado internacional de inversiones es nefasta: un país que no puede gestionar la transición de un contrato operativo es un país que ahuyenta el capital. Ante la urgencia, la única salida viable parece ser un decreto supremo que amplíe temporalmente las operaciones de Petroperú, una solución de parche para una crisis que pudo evitarse con planificación básica.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué el Minem y el MEF permitieron que se llegue a siete días del vencimiento sin haber lanzado una licitación pública o definido la ampliación del contrato?
- ¿Cómo piensa el Gobierno compensar la pérdida de ingresos por canon para Piura y Tumbes si el lote deja de producir el próximo 15 de mayo?
- ¿Cuál es la justificación técnica para mantener a Perupetro con un directorio incompleto, limitando su capacidad de respuesta ante vencimientos contractuales críticos?
- ¿De qué manera se garantizará el suministro de crudo para la Refinería de Talara sin depender de importaciones más costosas si se detiene la producción local?

