Huamalíes al borde de la movilización: Pobladores exige al gobernador Pulgar reactivar diálogo y obras para LLata
La provincia de Huamalíes, en la región Huánuco, se prepara para una masiva movilización hacia la capital regional en las próximas semanas, en un claro desafío a la gestión del gobernador Antonio Pulgar Lucas. Autoridades locales, representantes institucionales, dirigentes y la población del distrito de Llata y de toda la provincia de Huamalíes han declarado su «malestar creciente» y exigen la reactivación de una mesa de diálogo, la ejecución de proyectos de gran envergadura y el inmediato reinicio de la construcción del Estadio Municipal Colón, paralizado desde hace casi un año en medio de un cúmulo de irregularidades y deudas.
El Frente de Defensa y Desarrollo de Llata, liderado por Carlos Chávez Firma, se ha erigido como la voz de una provincia que se siente sistemáticamente ignorada por el Gobierno Regional de Huánuco (GRH) durante los tres años de la actual administración. La principal crítica apunta a la ausencia de proyectos de inversión significativos, que contrastan con la presentación de ambiciosas propuestas por parte de la población que han sido sistemáticamente desatendidas.
Entre las iniciativas clave que duermen el sueño de los justos en los escritorios del GRH se encuentran el vital Canal de Riego Oguro-Mesapata en Jacas Grande (con una inversión estimada de 30 millones de soles), el Canal de Riego de Arancay (18 millones), el Canal de Riego de Tantamayo (20 millones), el sistema de saneamiento básico para Puños (43 millones), la construcción del Centro de Salud de Chavín de Pariarca (45 millones), el Complejo Educativo del Colegio Nacional Industrial Japón de Llata (50 millones) y el Boulevard de Llata (20 millones). La suma total de estas propuestas supera los 226 millones de soles, reflejando una demanda acumulada y no atendida en infraestructura y servicios básicos.
Los dirigentes han cuestionado duramente la estrategia de inversión del Gobierno Regional entre 2023 y 2025, señalando que la gestión de Pulgar Lucas se ha concentrado en obras menores, con presupuestos que oscilan entre los dos y cinco millones de soles. Para los representantes de Llata, estas intervenciones no solo corresponden a la esfera de competencia municipal, sino que «atomizan y hacen inoperativa» la capacidad de gestión regional, configurando lo que califican como «medidas populistas» frente a la apremiante necesidad de proyectos de mayor impacto y desarrollo sostenido.
El caso más emblemático de la ineficiencia regional yace en el inconcluso Estadio Municipal Colón de Llata. Con una inversión proyectada superior a los 23 millones de soles, la obra se encuentra paralizada desde diciembre del año pasado. Los reportes oficiales, que ya despiertan escepticismo, indican un avance presupuestal del 70%, mientras que la ejecución física apenas roza el 40%. Esta disparidad ha generado un preocupante déficit de más de 3 millones de soles y una deuda cercana a los 2 millones con proveedores locales y contratistas, afectando gravemente la economía de la zona. La primera licitación para retomar los trabajos resultó frustrada, y aunque se anunció una nueva convocatoria, la población de Llata desconfía de su concreción a corto plazo, exacerbando la frustración y la percepción de abandono.
Ante este panorama de promesas incumplidas y obras estancadas, los dirigentes del Frente de Defensa exigen al gobernador Antonio Pulgar Lucas que no solo reactive la mesa de diálogo, sino que adopte medidas administrativas, técnicas y presupuestales concretas para el inmediato reinicio de la construcción del estadio. Han solicitado ser atendidos el próximo 12 de diciembre a las 10:00 a.m. en la sede regional, tal como consta en un documento oficial remitido por Chávez Firma.
La advertencia es clara: la falta de una respuesta satisfactoria y acciones concretas empujará a la población de Llata y Huamalíes a una marcha masiva hacia la ciudad de Huánuco en las próximas semanas. Esta medida de fuerza busca presionar al gobierno regional para que atienda sus legítimas demandas y ponga fin a lo que consideran una desidia que posterga el desarrollo de una de las provincias más olvidadas de la región. La crisis de confianza entre la ciudadanía y sus autoridades parece profundizarse, y el reloj corre para el gobernador Pulgar Lucas antes de que el descontento social alcance su punto de ebullición.
