Cristal y Alianza firman empate de alto voltaje y dejan la definición para matute

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En un encuentro que prometía emociones, pero que dejó más interrogantes que certezas sobre la real capacidad de ambos para la etapa decisiva, Sporting Cristal y Alianza Lima empataron 1-1 este martes 2 de diciembre en el Estadio Nacional. Este resultado corresponde al partido de ida de la semifinal de los playoffs de la Liga1, dejando la serie completamente abierta y trasladando la definición del ansiado cupo a la gran final del torneo, así como la clasificación directa a la fase de grupos de la Copa Libertadores, al fortín de Matute bajo una atmósfera de tensión y expectativa.

El primer tiempo transcurrió bajo un manto de cautela, con ambos equipos priorizando el orden táctico y evitando riesgos innecesarios, lo que se tradujo en pocas ocasiones claras de gol. La paridad se rompió recién a los 68 minutos, cuando la intervención del VAR fue, una vez más, determinante en el desarrollo del fútbol peruano. Tras una revisión prolongada, el árbitro principal sancionó un penal a favor de los celestes por una acción entre Jesús Castillo y Leandro Sosa que generó debate instantáneo. Martín Távara, con frialdad y precisión, transformó la pena máxima, poniendo a Sporting Cristal en ventaja y desatando la euforia rimense.

Sin embargo, la alegría en el bando celeste duraría poco. Alianza Lima, impulsado por su garra característica y el aliento de su parcialidad, encontró la igualdad a través de su incombustible capitán, Hernán Barcos. El «Pirata» aprovechó un balón detenido para demostrar su olfato goleador, marcando el 1-1 definitivo y dándole esperanzas a los blanquiazules para definir la llave como locales. Este gol, más allá de lo deportivo, adquiere un significado especial, pues se produce en el contexto de la confirmación de que esta será la última temporada del experimentado delantero argentino con la camiseta victoriana.

El empate a uno no solo deja la serie completamente abierta, sino que añade una capa de dramatismo a la vuelta en Matute. Si bien Alianza Lima tendrá la ventaja de definir en casa, el gol de visita no posee un peso decisivo en esta etapa del torneo, forzando a ambos equipos a buscar la victoria en los noventa minutos reglamentarios o, en su defecto, un empate que los lleve a una tensa definición por penales. La presión es inmensa: no solo se disputa el honor de clasificar a la final de la Liga1, sino también el valioso cupo directo a la fase de grupos de la Copa Libertadores del próximo año, lo que implica una inyección económica y prestigio internacional fundamentales para la planificación de la venidera temporada. La noche del martes, sin embargo, dejó la sensación de un clásico con más fricción y errores que fútbol depurado, donde las individualidades y los episodios puntuales pesaron más que una propuesta colectiva sólida.

La figura de Hernán Barcos, a sus 40 años y con su partida inminente, se erige como un símbolo de la mística aliancista. Su capacidad para aparecer en momentos clave contrasta con la persistente dependencia de las decisiones tecnológicas en el fútbol peruano, donde el VAR, si bien busca la justicia deportiva, a menudo interrumpe el ritmo del juego y sigue generando un profundo debate sobre su aplicación y la preparación de los colegiados locales. Este tipo de encuentros expone las carencias del balompié nacional, que aspira a competir internacionalmente pero que aún lucha por ofrecer un espectáculo consistente y de alto nivel.

Así, con el telón del Estadio Nacional bajado, la atención se traslada ahora al vibrante estadio Alejandro Villanueva. Sporting Cristal buscará imponer su juego y romper una eventual racha negativa en casa de su clásico rival, mientras que Alianza Lima apelará al fervor de su hinchada y a la experiencia de sus figuras para sellar su pase a la gran final. La semifinal de vuelta, programada para este sábado, promete ser un choque de alto voltaje, donde la estrategia, la disciplina táctica y, quizás, un destello individual o un error puntual, determinarán quién de los dos gigantes del fútbol peruano avanza a disputar el título de la Liga1.

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