Amarilis: Alcalde y funcionarios en la mira fiscal por grave contaminación del Río Huallaga
La Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Huánuco ha puesto en marcha una investigación preliminar contra el alcalde de Amarilis, Roger Hidalgo Panduro, y dos de sus principales gerentes, por la presunta comisión del delito de negligencia inexcusable. La medida surge a raíz de la flagrante y persistente contaminación de la faja marginal derecha del río Huallaga, un ecosistema vital que ha sido transformado en un vertedero ilegal de residuos sólidos y escombros, a pesar de las reiteradas advertencias a la municipalidad.
La disposición fiscal, emitida por César Gonzales Ramos, alcanza también al gerente de Sostenibilidad Ambiental, Cristian Salas Vizcarra, y al gerente de Desarrollo Urbano, Julio Enrique Silva. La indagación se sustenta en una verificación crucial realizada el viernes 28 de noviembre, donde el equipo fiscal corroboró el alarmante agravamiento de la situación ambiental. Un recorrido de aproximadamente un kilómetro por la margen del Huallaga, específicamente entre los puentes Joaquín Garay y Huayopampa, evidenció una mayor acumulación de residuos, escombros y materiales de desecho en comparación con inspecciones previas, lo que subraya una preocupante inacción por parte de la administración local.
Este escenario de abandono municipal adquiere una dimensión más crítica al considerar que las autoridades ya habían sido advertidas con antelación. La representante del ALA Alto Huallaga recordó que, tras una verificación multidisciplinaria realizada el 9 de octubre, se había instado al gobierno local a implementar acciones de limpieza y recuperación de la zona. Sin embargo, lejos de acatar dichas recomendaciones o emprender medidas correctivas efectivas, la contaminación de la faja marginal se ha intensificado, convirtiéndola en un foco de desecho de todo tipo de materiales, desde muebles y restos de televisores hasta vidrios y escombros de demolición.
La conversión de la faja marginal en un botadero clandestino no solo configura un grave delito ambiental, sino que también pone en entredicho la gestión pública de Amarilis en la protección de sus recursos naturales y la salud de sus ciudadanos. La integridad del río Huallaga, una arteria fluvial de enorme importancia para la región, se ve comprometida, generando riesgos sanitarios y ambientales que impactan directamente en la calidad de vida de la población y desvirtúan cualquier discurso sobre desarrollo sostenible.
Ante la magnitud de la problemática y la aparente omisión de deberes, la Fiscalía ha dispuesto la extracción de oficio de copias certificadas de todos los antecedentes e informes técnicos relacionados con la contaminación del Huallaga en la jurisdicción de Amarilis. Este material será fundamental para robustecer el expediente y determinar las responsabilidades penales de los funcionarios involucrados, quienes ahora enfrentan un serio cuestionamiento sobre su compromiso con el medio ambiente y la legalidad.
