Huayllay: Muerte de joven de 19 años exige respuestas claras y urgentes
El hallazgo sin vida de J.C.P.B. en el barrio Arenales de Huayllay moviliza a la PNP y el Ministerio Público, pero la ausencia de una causa oficial pública genera cuestionamientos sobre la celeridad y transparencia de la investigación.
El hallazgo sin vida de un joven de 19 años, identificado por sus iniciales J.C.P.B., dentro de la habitación donde residía en el barrio Arenales del distrito de Huayllay, Pasco, ha conmocionado a la comunidad y puesto bajo el microscopio la capacidad de las autoridades para esclarecer hechos de esta magnitud. ¿Cuánto tiempo deberá esperar la ciudadanía para obtener respuestas concretas sobre las circunstancias de este lamentable deceso?
Un hallazgo que moviliza a la PNP
La mañana del lunes, alrededor de las 9:45 a. m., una llamada alertó a la Comisaría de Huayllay sobre la presencia del cuerpo. Inmediatamente, efectivos policiales acudieron al inmueble, aislaron la escena y aplicaron los protocolos de seguridad y preservación de evidencias. Esta diligencia inicial es fundamental, pero surge la interrogante sobre la efectividad de estos procedimientos si, hasta el momento, la información crucial permanece en la sombra.
Coordinación Interinstitucional: ¿Y los resultados?
El general PNP Carlos Torres Aragonez, jefe de la Dirtepol Pasco, confirmó la intervención de personal especializado de la División de Investigación Criminal (Divincri) y la Oficina de Criminalística (OFICRI) de Pasco. Según el general, el «trabajo conjunto de la investigación policial y fiscal» será clave para determinar «las causas reales» de la muerte. Sin embargo, ¿basta con anunciar la participación de unidades especializadas sin brindar avances concretos que justifiquen su despliegue y aseguren la transparencia que un caso así demanda?
El silencio oficial frente a la consternación vecinal
Vecinos de la zona han expresado su consternación por el fallecimiento de J.C.P.B., conocido por algunos residentes. No obstante, más allá del impacto social, las autoridades no han informado públicamente una causa oficial del deceso. Este vacío informativo, en un contexto de investigación activa, alimenta la incertidumbre y genera dudas sobre el compromiso con la rendición de cuentas a la ciudadanía. La promesa de que «las investigaciones continúan» no puede ser una excusa para la opacidad.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuál es la causa oficial del fallecimiento de J.C.P.B., si es que ya se ha determinado tras las primeras diligencias y pericias forenses?
- ¿Cuándo se prevé que los resultados de las pericias de la Oficina de Criminalística (OFICRI) sean públicos, considerando su importancia para «reconstruir lo ocurrido»?
- A pesar de la intervención de la Divincri y el Ministerio Público, ¿qué avances concretos se han logrado más allá de la preservación de la escena y las diligencias preliminares?
- ¿Qué garantías existen de que el «trabajo conjunto de la investigación policial y fiscal» se traduzca en una pronta y transparente revelación de «las causas reales» de esta muerte a la comunidad de Huayllay?
